centrales5 CONOCIENDO LA DIÓCESIS 

Alberto Calderón Ramírez

Populosa, dinámica y evangelizada es la Parroquia de San Antonio de Padua, situada en la Colonia Virrey de Mendoza, en la periferia oriente de Morelia. Esta comunidad, en sus orígenes, dependió de la Parroquia del Santo Niño de la Salud, hasta que el 13 de abril de 1997, el entonces Arzobispo † Alberto Suárez Inda la erigió como Parroquia, designando también a su primer párroco, el P. Félix Castro Morales, quien puso los cimientos para iniciar la construcción del templo parroquial, pero sobre todo, el esfuerzo y dedicación para la evangelización de la naciente parroquia.

En aquel entonces, este denso asentamiento humano de Morelia, en las faldas del cerro del Punhuato, inició el caminar como parroquia, bajo la dirección del P. Félix y, gracias a su gran trabajo de evangelización a través del SINE (Sistema Integral de la Nueva Evangelización), los fieles se capacitaron y se evangelizaron bajo los lineamientos de este método, y la parroquia fue tomando forma pastoral y rápidamente se convirtió en un centro importante de evangelización, espiritualidad que hasta hoy, después de 22 años de haberse erigido como parroquia, y la dirección espiritual de 5 párrocos, sigue manteniendo las bases con las que inició su caminar pastoral.

“Esta parroquia sigue siendo muy viva pastoralmente, el P. Félix hizo un trabajo muy importante de evangelización; fue un trabajo intenso que hasta la fecha ha logrado llegar a muchas personas, aunque ha habido momento de decaída durante estos años, pero se sigue trabajando muy bien en las pastorales básicas, como la Pastoral Profética, principalmente en el Catecismo de niños. También la Pastoral Juvenil, la Pastoral Familiar, en lo social un poco menos, pero sobre todo, es importante reconocer el compromiso y la dedicación de las personas para seguir colaborando con gran empeño en el trabajo pastoral”, destacó el P. Benjamín Osornio Morales, actual párroco de esta comunidad.

Con apenas unos meses de haber llegado a esta parroquia, el P. Benjamín resaltó también la importancia de seguir impulsando la evangelización, sobre todo en las nuevas generaciones: “Uno de mis propósitos es seguir impulsando la evangelización entre las nuevas generaciones, percibo cierto cansancio de la gente que por muchos años ha trabajado en pastoral de la parroquia, entonces la idea es retomar el método del SINE que por tantos años dio muchos frutos en la comunidad, y evangelizar a la gente nueva que no se ha evangelizado, para seguir realizando la obra pastoral”, ponderó.

Cabe destacar que este sector de la ciudad desde sus orígenes fue poblado por familias venidas de distintos lugares de la ciudad y también por mucha gente de Tierra Caliente. Hasta hoy, ha tenido un desarrollo urbano importante, cuenta con todos los servicios básicos, calles pavimentadas y desarrollo económico, además, gente de todas las clases sociales: “Es una parroquia donde hay de todo: zonas muy concretas de gente de recursos, pero la mayoría es de gente de recursos medios-bajos, y es la gente que se compromete en los trabajos de la parroquia, y que se esfuerza día con día para salir adelante”, resaltó el párroco.

centrales7 FrLa fiesta patronal, momento de convivencia familiar

Uno de los momentos más esperados para los fieles de esta parroquia es la fiesta patronal en honor de San Antonio de Padua, ocasión para que la gente de todas las colonias se congregue en torno a las diversas actividades que enmarcan los festejos.

Como cada año, el novenario de preparación estuvo concurrido por fieles de los grupos, movimientos y las colonias de la parroquia, asimismo, más de 300 niños recibieron los Sacramentos de Iniciación Cristiana, que se administraron durante varios días previos a la festividad, la cual fue solemnizada por el Obispo Auxiliar † Herculano Medina, quien presidió la Eucaristía de la fiesta, el domingo 16 de junio al mediodía, acompañado del párroco y de otros cuatro sacerdotes.

Durante este momento, Mons. Medina recordó que San Antonio de Padua, en el curso de su vida de fe, fue entendiendo que para poder llegar a la santidad tenía que ser humilde: “La persona humilde es la que tiene los pies puestos sobre la tierra, las personas que son se creen más de lo que no son, y San Antonio fue humilde, por eso Dios se le mostró y lo llamó a la santidad”, explicó el obispo.

Dijo a los fieles que, como bautizados, también están llamados a la santidad, “por eso cuando celebramos la fiesta de un Santo como San Antonio de Padua, recordamos que también nosotros estamos llamados a ser santos, y para poder responder a la vocación a la santidad como lo hizo San Antonio, hay que bajarnos de nuestro orgullo y soberbia y empezar a caminar en la sencillez, en la humildad, pero sobre todo buscar a Dios en los sacramentos”...

Como es costumbre, en la fiesta de esta Santo, después de las celebraciones que se realizaron durante el día, los sacerdotes de la parroquia bendijeron el Pan, que los fieles llevaron para compartir en sus hogares.