La Palabra de Dios resuena en Morelia

14y 2Tercera Feria Bíblica

Alberto Calderón Ramírez

La Palabra de Dios nuevamente resonó en el corazón de la ciudad de Morelia, al proclamarse con destacada creatividad en la “Tercera Feria Bíblica” que, con motivo del Mes de la Biblia, se desarrolló con mucho éxito el pasado domingo 9 de septiembre en la Plaza de Armas del Centro Histórico, con la participación de cientos de personas de distintas edades y creencias religiosas, que llegaron al corazón de la ciudad, para seguir conociendo las Sagradas Escrituras.

Con la Eucaristía que presidió el Sr. Obispo Auxiliar D. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma en punto de las nueve de la mañana, dieron inicio las actividades de esta Feria que reunió a grupos, movimientos, seminaristas y congregaciones religiosas, para dar a conocer la Palabra de Dios.

En la celebración concelebrada por los Canónigos de la Catedral, el Obispo invitó a la feligresía a escuchar al Señor a través de su Palabra: “El Señor ha venido a estar con nosotros y se ha quedado en la Palabra para llenarnos de ánimo; tenemos que escuchar al Señor en su Palabra”, exhortó el Obispo.

Hizo un llamado a los parroquianos a desempolvar la Sagrada Escritura y ponerla en un lugar digno en sus hogares, para venerar y proclamar con amor y devoción la Palabra de Dios: “Esta Feria Bíblica nos invita a abrir los oídos, el corazón, todo nuestro ser a la Palabra del Señor, que nos corrige, nos amonesta, nos advierte, pero también nos muestra el amor, así es la Palabra de Dios: una espada de doble filo que nos corta, que nos purifica, seamos un pueblo que ame la Palabra de Dios, pero sobre todo que la ponga en práctica”, destacó el Obispo.

Después de la celebración, el P. Rubén Hernández Colín, coordinador de la Animación Bíblica de la Arquidiócesis, encabezó la ceremonia de entronización de la Sagrada Escritura en la plaza pública.

Acompañado por los representantes de los grupos y movimientos que participaron en el evento, se llevó en procesión los Libros Sagrados, de las puertas de la Catedral hasta el quisco de la Plaza de Armas, en donde se proclamó la Palabra de Dios y se oró por el buen éxito de esta jornada bíblica.

Al dejar expuesta una enorme Biblia en el centro del quiosco, el P. Rubén agradeció también a los grupos, movimientos, parroquias y congregaciones por su participación en esta Feria Bíblica: “La Palabra de Dios nos invita a tener ánimo, qué bueno que la Sagrada Escritura nos une con el fin de proclamarla. Hoy la hemos sacado de la liturgia, de lo oficial de la Iglesia, para traerla a la plaza pública y darla a conocer en el diario caminar de las personas, de las familias, independientemente del credo, de la religión, del modo de pensar; aquí está la Palabra de Dios en medio de la sociedad, demos a conocer la Palabra de Dios con mucha alegría en nuestra Feria Bíblica”, les dijo.

Movidos por una “Iglesia en salida”.

Como lo ha pedido el Papa Francisco, la Palabra de Dios llegó a la plaza pública: El Génesis, el Libro del Éxodo, los Salmos, los Proverbios, los Evangelios, las Cartas de San Pablo y de San Pedro se estudiaron y reflexionar de una manera alegre, dinámica y lúdica en los diferentes stands que, con gran creatividad, acercaron a las personas a estos libros sagrados.14y 1

Numeroso público de todas las edades que circuló por el centro de la ciudad en lo cotidiano del domingo, se acercó, consultó y se animó a vivir la Palabra de Dios, que fue expuesta en juegos para niños, en donde se les explicó, con imágenes y de manera resumida, el origen de los distintos libros que conforman la Biblia.

En otros stands que se colocaron en los corredores de la Plaza de Armas, los adultos también tuvieron la oportunidad de jugar bolos, tronar globos, jugar futbolitos, y diversos juegos y actividades recreativas, en donde pudieron conocer más de cerca las Sagradas Escrituras e inspirarse en ella para darle un sentido más cristiano a su vida.

Durante la jornada que se desarrolló bajo el lema “Estén siempre alegres en el Señor; se lo repito, estén alegres” (Flp 4,4), se colocó también un escenario, en donde se presentó un variado programa cultural; los grupos y movimientos que estuvieron participando con el apoyo principalmente de niños, realizaron representaciones teatrales de las Apariciones de la Virgen, testimonios, alabanzas y bailables que cautivaron al público.

Asimismo, en el atrio de la Catedral, se instalaron puestos de comida, además de puestos que ofrecieron artículos religiosos, libros y material de apoyo para los diferentes públicos que se acercaron a vivir esta Feria Bíblica.

La Feria estuvo expuesta hasta caer la noche, y a través de esta experiencia la Iglesia pudo mostrar que la Palabra de Dios se vive con alegría; salió a la plaza pública y los transeúntes tuvieron la oportunidad de llevarse algo de las Sagradas Escrituras, tan antiguas pero siempre nuevas para quienes le abren su corazón.