PEREGRINAS DE FE AL ENCUENTRO DE JESUCRISTO

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Alberto Calderón Ramírez y Juan Luis Valdovinos Anita

Peregrinas de fe, al encuentro de Jesucristo.

Durante once días, miles de peregrinas salieron de diferentes lugares de la Arquidiócesis para recorrer a pie más de 300 kilómetros y llegar durante la madrugada del sábado 11 de agosto hasta los pies de la Virgen de Guadalupe en su Basílica de la Ciudad de México.

Como cada año, desde hace ya más de 30, las más de nueve mil mujeres, soportando intensas lluvias, cansancios por las largas jornadas de caminata, que iniciaban desde las tres de la madrugada y se prolongaban hasta el ocaso del día, y sorteando peligros por valles, montañas y carretas peligrosas, nuevamente dieron un testimonio vivo de fe para ofrecer sus pasos a la Virgen de Guadalupe.

Algunas iniciando desde el 30 de julio, otras con menos días de caminata, pero todas dieron su máximo esfuerzo para recorrer el largo camino, que iniciaron desde sus comunidades, fortaleciéndose día con día espiritualmente con los Sacramentos de la Reconciliación y la Sagrada Eucaristía, además del rezo del Rosario, que resonaba durante varios momentos de la Peregrinación.

Como es costumbre, durante las jornadas, las peregrinas, en las diez Regiones que integran la Peregrinación, también tuvieron la oportunidad de vivir momentos de reflexión, y este año estos espacios fueron enmarcados con el estudio de la Encíclica Apostólica “Laudato Si”.

Así, con el valioso apoyo de un sinnúmero de hombres y mujeres que apoyaron a las peregrinas –como retaguardias, guías, choferes de camiones, cocineras, médicos, paramédicos, y personal de apoyo, bajo una muy buena organización–, las peregrinas concluyeron su peregrinar la madrugada del sábado 11 de agosto.

Ante los pies de la Guadalupana

Después de largas jornadas de caminata, entre devoción, lágrimas y un gran amor a la Virgen de Guadalupe, las mujeres de toda la Arquidiócesis finalmente se encontraron en su Santuario. Este año, la Región Morelia ingresó en primer lugar, misma que festejo su 20º Aniversario como Región.

Para culminar esta romería, el Sr. Arzobispo de Morelia D. Carlos Garfias Merlos, acompañado por el Sr. Obispo Auxiliar D. Carlos Suárez Cázares y un nutrido número de sacerdotes que acompañan la peregrinación, presidió la Eucaristía en punto de las seis de la mañana.

En su homilía, el Sr. Arzobispo destacó el que cada año estas mujeres caminan desde cada Región que conforma la Arquidiócesis de Morelia entre cantos, rezos y muchos sacrificios: “Han llegado aquí, hasta la presencia de Nuestra Santísima Madre y Ella nos dice: ‘No están solas, no estamos solos’, Santa María de Guadalupe, la Madre del Cielo, les acompaña, les consuela, les fortalece con su intercesión, con su actitud de escucha, por eso vienen a experimentar ese amor maternal”, les dijo.

Asimismo, D. Carlos resaltó que la Santísima Virgen María nos hace presente su condición de discípula de Jesús y nos invita también a nosotros a ser verdaderos discípulos de su Hijo: “Hoy pedimos al Señor, por medio de Nuestra Señora de Guadalupe, que nos conceda la gracia de tener un corazón sencillo y un corazón misericordioso para comprender cuántas necesidades tienen nuestros hermanos y tener esa gracia de construir la paz”.

Y concluyó: “Queremos, Santísima Madre, tu cuidado maternal, que sigas animando nuestra lucha contra el mal, para hacer el bien a los demás, que no nos abandones en este camino para ser constructores de paz”…