Cuna de la Evangelización Franciscana

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Antiguo Convento Franciscano de Santa Ana de Tzintzuntzan

 Alberto Calderón Ramírez

Uno de los conjuntos religiosos más significativos de la Arquidiócesis de Morelia es, sin duda, el antiquísimo Ex Convento Franciscano de Santa Ana, de Tzintzuntzan, primer Convento que fundaron los Misioneros Franciscanos en Michoacán en el siglo XVI, cuna de la evangelización franciscana en Michoacán y el Occidente de mexicano, y primera sede del Obispado de Michoacán.

Desde este conjunto arquitectónico franciscano, comenzó la cristianización de lo que hoy es el territorio michoacano. En la evangelización temprana, la prioridad de las Órdenes Religiosas (Franciscanos, Dominicos, Jesuitas y Agustinos) era convertir a los indígenas y desterrar la idolatría. La primera Orden Religiosa que llegó a México fue la Franciscana, cuyos doce primeros frailes arribaron en 1524, los cuales, instruidos en las más avanzadas corrientes del pensamiento de la época, buscaban salvar a los indios.

Hacia 1530, los Franciscanos se asentaron en Tzintzuntzan, en un monasterio provisional de adobe y paja, y sería a finales del siglo XVI cuando se construyó el definitivo, bajo la dirección de Fray Pedro de Pila, con la participación purépecha y reutilizando los “janamus” (lajas de piedra, en ocasiones con grabados, extraídos de los antiguos templos). Así se mantuvo un vínculo entre el México prehispánico y la sociedad colonial: los mismos materiales seguían sustentando lo divino, aunque los santos ocupaban el lugar de los antiguos dioses.

Desde Tzintzuntzan, los frailes visitaban los pueblos de la zona lacustre, erigiendo modestas iglesias. A partir de la década de 1530, con el apoyo de Don Vasco de Quiroga, las misiones se extendieron a tal grado, que a mediados del siglo XVI, la Custodia Franciscana fue elevada a Provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán.

En 1536, el Papa Paulo III erigió la Diócesis de Michoacán, y estableciendo a Tzintzuntzan como su cabecera.

En lo que respecta al Convento, su exterior presentaba una fachada austera de estilo plateresco, de forma más o menos rectangular, conformada por los siguientes elementos: justo a un lado del templo de San Francisco, se ubica en la fachada del ex Convento el acceso que comunica al claustro interior, este espacio se conoce como “Portal de Sacramentos” y está conformado por un gran arco de medio circulo y presenta bóveda de medio cañón. Otro de los elementos de la fachada en su parte central es una Capilla abierta o “capilla de indios”, que recibe el nombre de “Capilla de San Camilo”, en donde se cuenta que Don Vasco de Quiroga, celebró su primera Misa. Posteriormente, los demás muros de la fachada del ex Convento presentan gruesas paredes de piedra, donde se abren algunas ventanas de marcos rectangulares.

Los corredores del claustro ostentan murales al fresco que datan de los siglos XVI al XIX. Se trata de pinturas que servían a los religiosos como un recordatorio cotidiano de la regla de la Orden Franciscana y de las vidas de sus más ilustres miembros; en las zonas en las que accedían los feligreses, había pinturas con temas doctrinales. En el claustro bajo, están representados los Siete Sacramentos, mientras que en el claustro alto se aprecian pasajes de la vida de San Antonio, así como imágenes de la Virgen María, y un estandarte guadalupana de principios del siglo XIX y al Arcángel San Miguel.

Uno de los espacios más representativos de este lugar es la Escalera Magna, que comunica los dos niveles del Convento; destaca por su arquitectura y decoración y la pintura de Fray Jacobo Daciano, uno de los frailes más queridos en Michoacán, quien siendo hijo de los Reyes de Dinamarca, renunció a los derechos sobre esa Corona para ser fiel a su vocación religiosa. Fue Guardián de Tzintzuntzan y fue el primero en dar a los naturales de Michoacán la comunión que otros religiosos les negaban.

Debido al deterioro por el paso de los años, en el año 2002 se inició un proceso de restauración integral de todo el conjunto conventual, interrumpiéndose en algunos periodos. En el año 2012 ya estaba restaurado casi por completo. La restauración del conjunto conventual fue una iniciativa de la asociación civil “Adopte una Obra de Arte” y el Patronato “Fray Martín de la Coruña”, contando con el apoyo de instancias gubernamentales del Gobierno federal y estatal, además de otras instituciones, y la comunidad de Tzintzuntzan.

En la actualidad, el ex Convento Franciscano es un sitio emblemático para su comunidad, y constituye un punto de referencia simbólico y religioso de la región. El martes antes de Carnaval, por ejemplo, miles de files se siguen dando cita en este lugar para venerar la Imagen del Señor del Rescate, que se encuentra en el templo parroquial de San Francisco.

En el ex Convento, el cual también fugue como centro cultural comunitario desde el 2012, se puede hacer un recorrido por la cocina, el comedor, el patio central, así como el huerto y las antiguas habitaciones de los religiosos, e integra, junto con los templos de San Francisco, de la Soledad, y la fachada de la Capilla de la Tercera Orden, su majestuoso atrio de los olivos, el hospital, y su capilla abierta, un conjunto patrimonial reconocido como monumento histórico. 

 

12y13 19El Atrio de los Olivos

Para satisfacer las necesidades de la cristianización las Órdenes mendicantes, usaron los atrios para adoctrinar y edificar a los indígenas, así como para realizar diversas actividades artísticas vinculadas al culto. Igual que otros atrios novohispanos, éste también se usó como cementerio.

Sombreado por fresnos, cedros y por legendarios olivos que, según la tradición, fueron mandados plantar por Vasco de Quiroga, Primer Obispo de Michoacán, alrededor del jardín, junto a la barda atrial, se localizan nichos de piedra que marcan las Estaciones del Viacrucis, que es escenificado durante la Semana Santa.

La cruz atrial al centro constituye el emblema que utilizaron conquistadores y misioneros para cristianizar a los indígenas, la cruz atrial es símbolo de centralidad física y metafórica dentro del espacio sagrado cristiano, punto de conexión entre la tierra y el cielo, eje del mundo. Inicialmente de madera, pronto las hicieron de piedra. En la que está colocada sobre la base, en el centro del atrio, se asentó la fecha de 1764 y tiene grabados los instrumentos de la Pasión, como los clavos, la tenaza y los martillos.

12y13 16El Hospital

Actualmente, sólo quedan vestigios de lo que fue el Hospital mandado construir por Vasco de Quiroga. En el patio se pueden apreciar las ruinas de adobe de las antiguas dependencias del hospital y justo frente a la Capilla abierta, se puede admirar la singular pila para bautismos por inmersión, quizá la única que se conserva en México. Las capillas abiertas aisladas estaban integradas por un presbiterio con ábside donde estaba el altar y una nave trasversal que lo precedía; del lado opuesto se extendía el amplio espacio abierto que constituía la nave donde los fieles escuchaban Misa a la intemperie.

La Capilla es de ornamentación renacentista, fechada en 1619, y en el centro del altar, con techo de armadura, se aprecian restos de un retablo barroco.

En este espacio, custodiado por los mayordomos del pueblo, aún se siguen realizando actividades culturales y se enseñan artes y oficios a la gente de la comunidad.

12y13 3Centro Cultural Comunitario

Luego del varios años de trabajos de restauración en que el participaron diversas instituciones federales y estatales, así como educativas, y la comunidad de Tzintzuntzan, el ex Convento fue inaugurado como museo el 21 de noviembre de 2012.

En las diferentes salas bien conservadas, se pueden apreciar pasajes de la historia del Imperio Purépecha, asentado en este lugar, pero también detalles de la Conquista y la época virreinal, y el presente de los habitantes de estas tierras. Este espacio que permanece abierto durante todo el año, también lo custodian los habitantes de este pueblo, quienes se dan al cuidado y la conservación de los espacios que alberga y, sobre todo, la atención amable para quienes visitan este espacio religioso lleno de historia.