Jesucristo Rey vencedor

Fiesta de la resurreción del Señor en Morelia. 

 

Adrián Cirilo Amado

En la búsqueda de hacer el bien a los demás, Jesús está con nosotros. Por eso, llenos de alegría y esperanza, y en santa paz, disfrutemos esta Pascua, afirmó el Arzobispo de Morelia, Mons. Carlos Garfias Merlos, en la Parroquia moreliana dedicada al Señor de la Resurrección, durante un Banquete Eucarístico efectuado en la noche del domingo primero de abril.

Que el Señor Jesús nos haga partícipes de la inmensa fe que infundió a sus discípulos de Emaús, quienes tristemente regresaban de Jerusalén a su pueblo sin saber que el Salvador ya había resucitado, dijo en la muy concurrida Eucaristía.

Jesucristo está vivo porque ha resucitado, y está con nosotros, clamó el pastor espiritual diocesano, agregó. Jesús, Rey vencedor, escúchanos, se dijo enseguida en una oración colectiva.

Con motivo de dicho homenaje a Señor de la Resurrección, fueron bautizados cuatro catecúmenos, aparte de otras actividades que comenzaron desde el día dos de marzo con la visita de las reliquias de Santa Margarita María Alacoque; hubo un novenario que fue del 23 al 31 de marzo, y el 7 de abril fue la Octava de la Pascua, informó el Párroco, Pbro. Estanislao Razo Díaz, conocido entre los laicos como “Padre Tanis”.

 

El Resucitado vive entre nosotros 

 

Dulce María Torres Murillo

El pasado 1 de abril, la Parroquia del Salvador del Mundo, en Morelia, se engalanó con la fiesta de su Patrono, la cual los fieles veneran con cariño: “Vengo a oír Misa grande para dar gracias a Dios por todo lo recibido, por todos los favores recibidos”, expresó la Sra. María Eugenia.

La solemne Eucaristía se celebró en punto de las 13 hrs., y fue presidida por el Sr. Arzobispo D. Carlos Garfias Merlos, acompañado del Párroco P. Sergio Arévalo, y otros dos Sacerdotes. En su homilía, Mons. Garfias invitó a contemplar la figura de Cristo Resucitado que vive con nosotros y exhortó a los fieles a mirar a Jesús y aprender lo que nos enseña: a amar; ya que Él murió y resucitó para que tengamos vida en plenitud; pero sólo tendremos vida plena si correspondemos a ese amor. Porque la vida no puede ser plena si la vivimos con odio, resentimiento, pleitos; la plenitud se alcanza cuando vivimos con alegría, amor, esperanza.

El día del festejo hubo las tradicionales mañanitas; además de varias Misas. Al finalizar la Eucaristía, los fieles pudieron disfrutar de la quermés.