17 2de3 erAlberto Calderón Ramírez

“Seguir el camino de la misericordia; vivir la misericordia, practicar la misericordia, es seguro y nos conduce con toda certeza a la santidad, y si nosotros seguimos el camino de la vivencia de la misericordia con nuestros hermanos más necesitados, debemos ser conscientes de que no estamos lejos del Reino de Dios, porque es un camino seguro para alcanzar la santidad”, señaló el Vicario Episcopal P. Abel Mora, al presidir la fiesta de Nuestra Señora de la Merced de la parroquia de Tendeparacua el martes 24 de septiembre.

Al mediodía, los pocos feligreses que habitan esta comunidad, diezmada por la emigración, se reunieron en el templo parroquial para participar de la Santa Misa, concelebrada por el párroco P. David Patiño León, que atiende conjuntamente también la parroquia de Huaniqueo, y otros cinco sacerdotes de las parroquias vecinas.

En la celebración, en la que también un grupo de niños y adolescentes recibieron el sacramento de la Confirmación, el Vicario Episcopal destacó que esta festividad de la Virgen de la Merced es una oportunidad para motivarnos a seguir el camino de la misericordia y para poder alcanzar la santidad en el servicio a los más necesitados. “La Virgen de la Merced ayudó a cultivar este trabajo de la Misericordia de Dios, manifestándola de manera especial a este grupo de Mercedarios que plasmaron este gesto de Dios en su servicio y atención a los más necesitados de aquellos tiempos, que eran los cautivos; ahora, nos toca a nosotros aprovechar esta oportunidad de practicar la misericordia con los más necesitados para santificarnos en el servicio”, concluyó el P. Abel.