16 10 FIAlberto Calderón Ramírez

El Sr. Arzobispo D. Carlos Garfias Merlos, en una solemne Concelebración Eucarística que tuvo lugar el jueves 12 de septiembre por la mañana en la Iglesia Catedral, confirió el Orden Sacerdotal; por la imposición de las manos y la oración consagratoria, a tres jóvenes que, a partir de este día, desempeñan su ministerio sacerdotal en la Arquidiócesis de Morelia.

16 7 FI 2En la concurrida ceremonia, concelebrada por el Sr. Cardenal D. Alberto Suárez Inda, los cuatro Obispos Auxiliares (Carlos Suárez, Juan Espinoza, Herculano Medina y Víctor Alejandro Aguilar) y alrededor de 100 sacerdotes, el Sr. Arzobispo, antes del rito de consagración, en la homilía agradeció al Seminario de Morelia por seguir cumpliendo la misión, a través de formadores y maestros, de formar pastores a imagen de Cristo Sacerdote: “Agradezco a todos los que fueron sus formadores… y a los formadores de hoy… al Sr. Rector P. Martín Barbosa, quienes los han acompañado y formado para recoger en este día el fruto de formación sacerdotal”.

Luego se dirigió a los jóvenes que recibirían la Ordenación Sacerdotal (Ricardo García Garduño, Fernando Ponce García y Luis Alberto Rodríguez Silbestre), a quienes les pidió dejarse configurar con Cristo Sumo y Eterno Sacerdote: “Sean consagrados como auténticos sacerdotes del Nuevo Testamento, y con este título que los une en el sacerdocio a su Obispo, sean predicadores del Evangelio, pastores del Pueblo de Dios y presidan los actos de culto, especialmente la celebración del sacrificio del Señor”, les dijo.

El Pastor Diocesano exhortó a los tres jóvenes a no cansarse de ser misericordiosos, “ustedes, como sacerdotes: con el Bautismo agregarán nuevos fieles al Pueblo de Dios; con el sacramento de la Penitencia, perdonarán los pecados en el nombre de Cristo y la Iglesia. Y yo, en nombre de Jesucristo, el Señor, y de su Esposa, la Santa Iglesia, les pido que no se cansen de ser misericordiosos. En el confesionario estarán para perdonar, no para condenar. Imiten al Padre, que nunca se cansa de perdonar. Con el óleo santo alivien a los enfermos. Al celebrar los sagrados ritos y elevando en los diversas horas del día la oración de alabanza y de súplica, se harán voz del Pueblo de Dios y de toda la humanidad”.

Concluyó invitándolos a trasmitir con alegría y caridad sincera la obra sacerdotal de Cristo, “con la intención de agradar únicamente a Dios y no a ustedes mismos”. Y a tener siempre ante sus ojos el ejemplo del Buen Pastor, “que no vino a ser servido, sino a servir, vino a buscar y salvar lo que estaba perdido”.

16 7 FI 1Después de este momento, se llevó a cabo la liturgia de Ordenación, un momento emotivo en el que el Sr. Arzobispo impuso las manos sobre la cabeza a los tres jóvenes, les ungió con óleo sagrado las manos y les entregó los vasos sagrados para, así, conferirles el Orden Sacerdotal. Los nuevos sacerdotes subieron al altar para concelebra la Santa Misa, que continuó como de ordinario.