rars Alberto Calderón Ramírez

“Tenemos que reconocer muchas cosas en el ministerio y en la vida del muy querido P. Abel, y todo se resume en que fue un hombre santo, justo, alegre, lleno de celo apostólico y un hombre de Dios”, destacó el Cardenal D. Alberto Suárez Inda, al presidir la Misa de Exequias del Canónigo José Abel Guadalupe Garnica Salinas, quien falleció en Morelia a cusas naturales, el viernes 9 de agosto.

Los restos mortales del sacerdote fueron velados en el templo de las Monjas de Morelia, en donde muchos años fue párroco, y posteriormente, el sábado por la tarde, fueron trasladados a la Catedral, en donde se oficio la Misa de exequias, la cual fue concelebrada por el Obispo Emérito Octavio Villegas y 13 sacerdotes, entre ellos, Canónigos de la Catedral, de quien fue compañero por muchos años en este ministerio.

En la concurrida celebración, D. Alberto recordó que Dios quiso llamar al P. Abel para que viviera en su amistad, para que entregara su vida al servicio del Pueblo de Dios: “En casi 70 años de ministerio, nunca perdió la frescura; fue un verdadero testigo del Evangelio durante toda su vida”, afirmó D. Alberto.

Después de la celebración, los restos mortales del “P. Abelito”, como era conocido, fueron trasladados al Panteón Municipal de Morelia, para darles cristiana sepultura.