FILEminimizerOrdenan Diáconos Capuchinos, en La Piedad

“Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor”

Omar Ortiz Bravo

El Sr. Arzobispo de Morelia D. Carlos Garfias Merlos confirió el Sacramento del Orden en el grado de Diaconado a los Frailes Ángel Ríos García, Armando Leal Martínez, Antonio de Jesús Rodríguez Ávila y Sergio Daniel Colima Jiménez, de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos (OFMCap), en el Santuario del Señor de la Piedad, en donde se congregaron el Rev. Provincial Fray Constantino Alonso Zaldívar, unos veinte sacerdotes religiosos y numerosos fieles, familiares y amigos de los ordenandos.

Previó a la homilía, el Provincial presentó y dio testimonio de la idoneidad de los cuatro ordenandos, a quienes se interrogó y ratificaron su libertad y su disposición a ser ordenados.

“Nuestra Iglesia se regocija con la Ordenación de estos cuatro nuevos Diáconos de los Hermanos Menores Capuchinos, de esta Custodia Provincial México-Texas, quienes colaborarán en la evangelización, como testigos del servicio en la Iglesia, sobre todo ofreciendo consuelo, esperanza, comunión, solidaridad y paz en su comunidad conventual que peregrina en esta querida Arquidiócesis de Morelia”. Con estas palabras, el Sr. Arzobispo saludó a los presentes al iniciar su homilía de la Misa.

A los ordenandos los exhortó: “Ustedes, queridos jóvenes, han sido invitados a ser testigos de esa paz y ese amor del Resucitado. Hoy se les pide que, al recibir el Orden del Diaconado, se comprometan a gastar su vida y a dedicarse afanosamente para que el amor y la paz de Cristo alcance y conquiste cada corazón humano, haciendo brillar su luz inextinguible… Afánense por hacer de quienes sufren o padecen dolor y angustia el objeto principal de su servicio y dedicación diaconal”.

Terminada la homilía, tuvo lugar propiamente el Rito de la Ordenación, donde prometieron obediencia a su Obispo diocesano, hicieron la postración en el piso y se rezó la Letanía de los Santos, la imposición de manos, revestimiento de la estola y la dalmática, la entrega de los Santos Evangelios y el saludo de la paz.