paz

Un saludo fraterno al pueblo de Dios que peregrina en nuestra querida Provincia de Morelia, confiando en que podamos transformar la inseguridad y la violencia en una oportunidad para ser constructores de paz durante el año 2019 y que podamos encontrar seguridad y confianza para cada una de nuestras familias.

1. Situación social de la Provincia de Morelia

Los Obispos de la Provincia de Morelia hacemos un llamado a todos los cristianos y hombres de buena voluntad, para que podamos ser artesanos de la paz durante el año 2019.

Somos conscientes del tiempo en que vivimos, que está marcado por la inseguridad y la violencia, ambiente producido por la avaricia del ser humano, ese deseo por adquirir bienes materiales y dominar a los demás; ese deseo que impulsa a conseguir un fin sin importar los medios; ese deseo que sigue dejando insatisfacción y vacío en el ser humano. Dicho ambiente ha provocado temor en los ciudadanos, desconfianza entre las personas, miedo hasta para trasladarse de un lugar a otro; nos llena de tristeza que nos estemos acostumbrando a vivir inmersos en este ambiente y ver que la paz se está diluyendo; nos consterna experimentar lo que padece nuestra gente: robos, extorsiones, asesinatos… De esta situación, surge la posible resignación y una gran desesperanza al pensar que no podemos hacer nada, pero como cristianos tenemos la seguridad y la conciencia de que el bien siempre triunfa sobre el mal, y no podemos permitir que la resignación y la desesperanza se anide en nuestros corazones, así nos lo expresaba el Papa Francisco cuando vino a Morelia.

2. La construcción de la paz nos compete a todos

Construir la paz es un compromiso para todos, así lo expresa el Papa Francisco: “Nuestras sociedades necesitan artesanos de la paz que puedan ser auténticos mensajeros y testigos de Dios Padre, que quiere el bien y la felicidad de la familia humana”. Como pastores de esta Provincia no queremos quedarnos callados, no queremos que un día Dios y la historia nos acusen de haber guardado silencio ante las situaciones de violencia que padecemos; el sentido profético nos apremia para que anunciemos la Buena Nueva, para que denunciemos las injusticias que se cometen a diario. Denunciemos y evidenciemos la realidad, pero seamos responsables, conscientes de que todos podemos ser constructores de la paz, hagámoslo en nuestras familias, en nuestros lugares de trabajo, allí donde nos ha tocado vivir.

3. ¿Qué debemos hacer?

Hagamos que surja desde nuestro interior esa pregunta hecha a Juan el Bautista por aquellos que acudían a él para recibir un bautismo de conversión: “La gente le preguntaba ¿qué debemos hacer?” (Lc.3,10-14). Acudían personas de toda clase social y Juan los invitaba a que allí en su vida ordinaria hicieran su trabajo de manera honesta. Aquellas personas acudían al Bautista y sabían que les tocaba hacer algo; no bastaba el confesar sus pecados, no bastaban los buenos deseos, no bastaba una actitud de piedad; sabían que el actuar era un signo de la conversión, ya que las palabras deben ser mostradas en acciones. Que todos nos preguntemos ¿qué tenemos que hacer? Y que el Espíritu de Dios nos dé su luz para conocer la valentía y la fortaleza para ser constructores de paz, volvernos artesanos de la paz aquí y ahora.

4. La invitación es para todos

Hacemos un llamado a todas las instituciones, empezando por los Agentes de Pastoral, Sacerdotes, Religiosas y religiosos y laicos comprometidos: a los representantes políticos; al sector educativo; al sector de la comunicación; en una palabra, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a que desempeñemos nuestro oficio con responsabilidad y coherencia, no basta buscar culpables o señalar a quién le toca, todos somos responsables de la situación que vivimos. Una opción muy precisa es que decidamos atender a las víctimas de las violencias y acompañar a nuestros hermanos que sufren las consecuencias de esta violencia, todos formalicemos el compromiso de acompañar a las víctimas de las violencias.

5. Un llamado a la estructura política

También nos dirigimos a ustedes que forman la estructura política de nuestros pueblos, dejemos los discursos que embelesan a una sociedad en caos, la demagogia no cambia la realidad; es tiempo que nos comprometamos por una sociedad más humana. El Papa Francisco lo dice así en su Mensaje para la Jornada de la Paz de 2019: “La política es un vínculo fundamental para edificar la ciudadanía y la actividad del hombre, pero cuando aquellos que se dedican a ella no la viven como un servicio a la comunidad, puede convertirse en un instrumento de opresión, marginación e incluso de destrucción”. El papel que desempeñan en la estructura social es esencial para reconstruir un ambiente más humano; la paz seguirá siendo un desafío para impulsar desde todos los frentes la responsabilidad.

Nuestro llamado es a que todos procuremos el diálogo constructivo, busquemos la conciliación y vayamos estableciendo modelos diferentes de diálogo y solución de conflictos para que, por medio de acuerdos, vayamos encontrando las respuestas a los conflictos que venimos cargando de antaño.

6. Una invitación a todos los que forman parte del crimen organizado

También nos dirigimos a ustedes, hermanos, que forman parte del crimen organizado; les hacemos un llamado para que analicen su vida y se den cuenta de que el bienestar no se consigue por ese camino que lleva a la destrucción y al caos; no olviden que ustedes y toda su familia también son víctimas del ambiente que han generado. El bienestar lo alcanzamos de la mano de Jesucristo, el Príncipe de la Paz; pedimos a Dios les toque el corazón y los reconduzca por el camino de la conversión.

Nos compete a todos la implantación del Reino de Dios en la tierra; un reino donde se viva la verdad, la justicia, la libertad y el amor. Oremos para que el Reino de Dios se haga realidad en el aquí y el ahora, pero también nosotros como artesanos de la paz nos comprometamos a transformarnos a nosotros mismos y a transformar el medio ambiente en el que vivimos.

Que la Santísima Virgen María nos acompañe e interceda por nosotros para que seamos verdaderamente artesanos de la paz, que esta Jornada por la Paz, que celebramos este 1º de enero nos ayude a reflexionar y descubrir nuestro papel en la construcción de una sociedad más humana, para que este año 2019 “Hagamos de la paz nuestro ideal”.

† Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Morelia; † Javier Navarro Rodríguez, Obispo de Zamora; † Gerardo Díaz Vázquez, Obispo de Tacámbaro; † Cristóbal Ascencio García, Obispo de Apatzingán; † Armando Antonio Ortiz Aguirre, Obispo de Ciudad Lázaro Cárdenas; † Carlos Suárez Cázares, Obispo Auxiliar de Morelia; † Herculano Medina Garfias Obispo Auxiliar de Morelia; † Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, Obispo Auxiliar de Morelia.