San Bartolomé es un don de Dios

14 2de3 3La Parroquia de San Bartolomé Apóstol, de San Bartolo Cuitareo (Mpio. de Hidalgo), Mich., celebró su fiesta patronal el pasado viernes 24 de agosto. En semanas anteriores, se preparó a 25 catecúmenos, 100 niños de Primera Comunión y a 187 confirmandos, que con interés participaron en el Curso de Formación de Apóstoles a nivel Foranía y, además, en algunos sectores se realizaron Retiros. Se vivió el Quincenario Eucarístico Mariano y se unió éste al Docenario en honor a San Bartolomé, consistente en un recorrido con Jesús Eucaristía y con San Bartolomé Apóstol por los Sectores de la Cabecera Parroquial, con una excelente participación de la feligresía, pues hubo esmero en la hospitalidad, la espiritualidad, la generosidad y la convivencia. Se ofreció el Sacramento de la Penitencia.

El día 24, desde las 4:00 am, se despertó la comunidad para cantarle las mañanitas a San Bartolomé Apóstol. Después se administraron las Primeras Comuniones, las Confirmaciones, y a la 1 pm la Misa presidida por Mons. Hércules Medina Garfias, y concelebrada por 22 sacerdotes, incluyendo a 3 Diáconos.

En su homilía, Mons. Hércules agradezco al párroco su invitación; saludó con cordialidad a sacerdotes asistentes y a la feligresía “por su fe compartida, que nos alegra”. Señaló que San Bartolomé “es un don de Dios: descubrir un regalo de Dios en un Apóstol sólo se puede hacer desde la fe, pues si no lo vemos así, lo miramos como una persona más. San Bartolomé fue muy religioso, "verdadero israelita en el que no hay doblez", hombre auténtico en su religión, en su fe. No es de doble cara, no tiene segundas intenciones porque su finalidad es agradarle a Dios. Israel significa el que ve a Dios y Natanael tuvo un encuentro con Jesús y expresa: "Maestro, tú eres el Rey de Israel, tú eres el Mesías". San Bartolomé mira en Cristo a Dios que sale al encuentro de su pueblo.

Entre los compromisos que pidió se adoptaran con motivo de esta fiesta, destacan “cultivar nuestra religión en los niños, despertándoles el gusto por comunicarse con Dios y no descuidar a los adolescentes y jóvenes, pues éstos tienen que ser discípulos auténticos en los lugares donde viven, estudian y trabajan. No deben tener vergüenza de confesar la fe y deben optar por una vocación sacramentada con Cristo: sacerdotes, matrimonios, solteros, religiosos”.

Tras la Eucaristía, se ofreció una comida a los asistentes. Acompañó musicalmente la Misa y amenizó la comida el Mariachi Reyes, de Santa Cruz de Juventino Rosas. También hubo banda de música y pirotecnia.