CONQUISTADORA DE MICHOACÁN

15 1de1 8Nuestra Señora del Socorro, la imagen misionera de los Agustinos

Alberto Calderón Ramírez

Una de las imágenes más antiguas que se veneran en Michoacán es la de Nuestra Señora del Socorro, la cual fue traída en 1536 por los frailes agustinos que llegaron a evangelizar estas tierras, y que actualmente se venera en el templo de San Agustín de Morelia.

Los primeros evangelizadores que llegaron a estas tierras –franciscanos, dominicos y agustinos– vinieron enarbolando, en una mano, el lábaro de la cruz, y en otra, el estandarte de María; mas, como cada Orden tenía su imagen y su advocación particular de María, aquellos santos misioneros trajeron la suya. En lo que respectan a los misioneros Agustinos, realizaron su heroico apostolado llevando por los caminos umbrosos la fúlgida estrella de Nuestra Señora del Socorro.

En efecto, los siete primeros religiosos Agustinos que vinieron a estas tierras, en 1533, así como los catorce que les siguieron en 1536, habían sido formados y hasta enviados por Santo Tomás de Villanueva, ilustre hijo y reformador de la Orden Agustiniana en España.

Al venir a México la segunda barcada de misioneros en 1536, trajeron consigo una escultura de Nuestra Señora del Socorro, que el mismo Santo Tomas les regaló, a fin de que pusieran bajo su celestial Patrocinio su empresa de evangelización en estas tierras, y así fue.

Llegaron a México el 2 de julio de 1536 y reuniéndose con los siete que ya estaban acá, ofrendaron sumisión de amor a la Celestial Señora, celebrando con gran solemnidad una fiesta en su honor aquel mismo día. De ahí data sin duda la tradición agustiniana de peregrinar el segundo jueves de julio al Santuario de Nuestra Señora del Socorro.

Al partir aquellos religiosos, cada uno siguiendo el rumbo que le marcó la obediencia para sus conquistas apostólicas, llevaron consigo una pequeña imagen de la Virgen del Socorro y desde entonces la consideraron como la Virgen Misionera.

Ese mismo año llegaron a México Fray Diego de Chávez y Alvarado, y juntamente con Fray Juan de San Román, evangelizaron en el vasto reino de Michoacán y trajeron consigo la venerable imagen de Nuestra Señora del Socorro, aquella misma que había enviado Santo Tomas de Villanueva.

Así entró en Michoacán como conquistadora de almas derrochando los tesoros de su amor maternal aquella Santísima Señora. Y el éxito maravilloso de los heraldos del Evangelio en estas tierras erizadas de peligros y dificultades, se debió a la protección y socorro de la Virgen Misionera.

El Convento Agustino en Morelia

Después de trece años en que la venerable imagen de Nuestra Señora del Socorro anduvo recorriendo con los misioneros toda la Tierra Caliente de Michoacán, vino a establecer su trono en el nuevo monasterio agustiniano de Valladolid, hoy Morelia.

Era 1550, hacía nueve años que se había fundado la ciudad vallisoletana y dos que había sido erigida la Provincia de los Agustinos en México. El insigne maestro Fray Alonso de la Veracruz, fundador de la célebre colegio de altos estudios de Tiripetío, solicitó y obtuvo el permiso para fundar un Convento Agustiniano en Valladolid. En dicho año de 1550, quedó terminada la iglesia, aunque no el convento, que lo fue hasta 1553, si bien la obra en conjunto, con todos sus detalles y motivos ornamentales, quedó terminada hasta 1560.

Sin embrago, al terminarse la iglesia, en 1550 fue colocada en ella la venerable imagen de Nuestra Señora del Socorro, aquella misma que donara a los misioneros el inolvidable Santo Tomas de Villanueva. Y desde luego, empezó a volcar los tesoros de sus gracias maternales sobre las manos y los corazones de quienes han implorado su protección.

La devoción actual a la Virgen del Socorro.

En el trascurso de casi cinco siglos, la Virgen del Socorro ha sido madre dulcísima para todos los religiosos que han habitado estos claustros. Allí Fray Juan Bautista Moya se cubrió bajo su manto antes de partir a las misiones de Tierra Caliente, en 1533, donde realizó sus más grandes prodigios.

Pero sobre todo, ante esta venerable imagen mariana –que, según la tradición, es la más antigua de que haga mención la historia en el territorio michoacano–, han desfilado numerosas generaciones de feligreses, no sólo de Morelia, sino de muchos lugares de país, para experimentar su amparo y su protección, según nos refiere el P. Fr. Manuel Belmán Robles OSA, Rector del templo de San Agustín. La devoción a la Virgen del Socorro sigue viva ya que, comenta, sobre todo los domingos cientos de feligreses se dan cita en este recinto religioso no sólo para participar de la Eucaristía dominical, sino también para santiguarse ante la bendita imagen, pero también señaló que cada año, el segundo jueves de julio, la Provincia Agustiniana de San Nicolás de Tolentino de Michoacán (sacerdotes, religiosos y laicos), se reúnen ante la imagen para renovar su patrocinio y su fidelidad ante esta antiquísima imagen.

En el territorio michoacano la venerable imagen de Nuestra Señora del Socorro es la más antigua de que haga mención la historia,

En 1926, la Provincia Agustiniana pidió a la Santa Sede que Nuestra Señora del Socorro, fuese declarada y constituida Patrona principal de la misma Provincia, y Pio XI concedió esta petición.

Luego de ser declara Patrona principal de la Provincia, se estableció en el mismo templo de San Agustín una asociación piadosa de caballeros y damas del Socorro, con el fin de darle un especial tributo a la Madre de Dios.

Desde 1933, la imagen está colocada en un magnifico trono al centro del altar mayor, y el 13 de julio de 1943 se realizó la solemne Coronación Pontificia de manos del Sr. Arzobispo de Morelia D. Luis María Altamirano y Bulnes.