NIÑOS SIN PADRES: RETO SOCIAL Y CRISTIANO

13 3aAlfonso Francisco Hernández Pérez

En estas fechas en que celebramos el Día de Niño, es importante darnos cuenta de la gran necesidad afectiva que estos pequeños necesitan, incluso más que la que tienen otros niños en sus hogares. Muchos de ellos llegan a los orfanatos junto con otros hermanos que en algunos casos son separados, haciendo que su dolor sea mayor, otros sufren alguna discapacidad que los obliga a permanecer ahí hasta pasados los 18 años, requieren atención médica especializada, enfermeras, psicólogos, maestros, especialistas en Nutrición, etc.

De acuerdo al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés) y a sus aliados, un huérfano es aquel niño o niña que ha perdido uno o ambos progenitores. Las circunstancias son muy diversas: muerte natural de la madre al parir, abandono del padre, muerte por accidente, etc., el fenómeno se extiende a todo el orbe y alcanza a cientos de miles de pequeños.

¿Qué hacer ante esta realidad?, ¿cómo enfrentar la situación, tratando de afectar lo menos posible al menor? ¿Existen políticas que nos permitan garantizar el acceso universal a los derechos del infante? Éstas son algunas de las preguntas que podemos plantearnos ante tan difícil panorama, sin considerar los problemas asociados que esta situación conlleva: drogadicción, hambre, trata, abuso sexual, entre otros; pero no todo el panorama es desolador: hay padres y madres solteras que son grandes ejemplos de esfuerzo diario; las Iglesias mexicanas recogen en cientos de centros a muchos de estos niños y, lo que a veces puede parecer mejor: un familiar se solidariza con la causa.

El concepto de orfandad es considerado en países industrializados como la condición en la que el niño ha perdido a ambos padres, sobre todo a partir de la crisis provocada en África con el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y que provocó la muerte de muchos adultos, y que permitió convocar en 1990 a la Cumbre Mundial por la Infancia, una de las reuniones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), una de las asambleas a donde más líderes se han dado cita.

Con base en el trabajo que la UNICEF realiza en 36 países con encuestas y con un análisis a escala mundial, sugiere que “debemos ampliar nuestro alcance y centrarnos menos en el concepto de orfandad y más en una gama de factores que vuelven a los niños vulnerables, como la falta de una vivienda que sea propiedad de la familia, el nivel de pobreza en el hogar, la relación del niño con el cabeza de familia y, en caso de tener progenitores, el grado de formación de éstos”. Como vemos, esta condición es multifactorial, y es un problema que a todos atañe y en el que todos debemos intervenir en menor o mayor medida.

12y13 6 Casa Hogar Soledad G

Vías de solución: la adopción y las casas-hogar

Las necesidades primarias de estos menores son una familia nueva, un albergue y atención. Respecto al primer aspecto, resulta difícil para los nuevos padres poder recibir a un pequeño en su hogar. Aunque legalmente los trámites debieran tomar un año, el plazo puede durar el doble, y el proceso que se realiza conlleva estudios socioeconómicos y psicológicos del padre o padres que desean adoptar: debe tener más de 25 años y ser mayor que el infante por hasta 17 años, demostrar buena conducta y salud y, en caso de que el menor sea mayor de 12 años, su consentimiento. Una vez aprobados estos procedimientos, se deberá acudir a una Escuela de Padres Adoptivos, donde en un periodo de 6 a 8 meses se recibe mayor preparación. La prueba se considerará superada cuando, luego de tres meses, se logra la integración total con el niño; todos los trámites se llevan a cabo en los DIF locales.

Por su parte, la existencia de Casas-Hogar es una situación irrenunciable, se considera incluso una obligatoriedad del Estado, quien debe garantizar un espacio digno para estos pequeños; pero estos espacios son insuficientes o inadecuados para satisfacer tantas necesidades.

La Iglesia no es una ONG más

La Iglesia, por su lado recibiendo el llamado de ayuda que la sociedad le hace, dispone de distintos espacios para albergar a decenas de niños. Tan sólo en Morelia tenemos, por ejemplo, la Casa “Soledad Gutiérrez de Figaredo”, que es atendida por religiosas del Sagrado Corazón y de los Pobres, quienes en un principio rentaban espacios independientes con varios niños. Su gran benefactora, Soledad Gutiérrez, al ver tal necesidad, consiguió el terreno que ahora ocupan en la colonia Lomas de Hidalgo. La hermana Martha Regín Martínez, directora de la Casa, nos comparte que ahí se atiende a 53 niños, muchos de ellos de padres o madres solteras, en proceso de divorcio, o niños en situación de violencia. Cabe destacar que, desde su fundación en 1938, fue sostenida por la generosidad de muchos católicos morelianos, uno de sus grandes egresados es el párroco de la Iglesia de Santa María.

Otros espacios tienen carácter público, privado o asistencial, entre otros, tenemos el Internado España-México, la Casa Hogar para Niñas “Gertrudis Bocanegra”, la Casa de Jesús Protección a la Niña A.C., la Casa Hogar “Divina Providencia”, entre otros más que fueron emblemas y que ya no funcionan. En total, el Instituto Nacional de Geografía Estadística e Informática (INEGI) tiene registrados 682 orfanatos, casas hogar para menores o casas cuna en todo el país.

12y13. 8 Niños de Morelia

UN EJEMPLO ESTIMULANTE - Los niños de Morelia

Uno de los grandes ejemplos de humanidad que nuestro pueblo ha dado, fue en el año de 1937, cuando un grupo de 456 menores de edad, hijos de republicanos españoles, arribaron a nuestro país para una estancia que se prolongó por muchos años. Era el periodo presidencial de Lázaro Cárdenas del Río, quien, impulsado por su esposa Amalia Solórzano, albergaron en dos edificios a los pequeños que huían de la Guerra Civil Española.

El entonces Presidente escribió al Presidente de la República Española, Manuel Azaña: “El Estado mexicano tomó bajo su custodia a estos niños rodeándolos de cariño e instrucción para que mañana sean dignos defensores del ideal de su Patria”. En su honor, en Madrid, se encuentra una estatua con una placa que dice: “Padre de los españoles sin Patria y sin derechos, perseguidos por la tiranía y desheredados por el odio”, palabras de Álvaro de Albornoz. Lección para replicar con los nuestros, los más pequeños.