kjHola, mi querido Mac.

Te saludo con todo gusto en esta mañana tan agradable. Te envío mis mejores saludos y los mejores deseos.

No sé si te has dado cuenta de que el ser humano tiene la tendencia a echarle la culpa a los demás de lo que le pasa. Eso creo que viene desde hace siglos y todavía no se nos ha podido quitar.

Te voy a poner un ejemplo. Le reclamamos a Dios que derrame tanta agua en el mundo o que haya tantas sequías en otras partes, y Dios no tiene la culpa de eso. Los que tenemos la culpa de eso somos nosotros. Nosotros, que hemos alterado totalmente la ecología de este maravilloso mundo que Dios nos ha dejado como legado, y del que nosotros hemos abusado.

¿Qué es lo que pasa, por ejemplo, con los árboles, con los bosques? Los hemos rapado de tal manera que se ha transformado totalmente el clima en el mundo. Y todo por la ambición de unos cuantos que quieren hacerse de dinero. Nosotros somos los culpables de que haya tanta inundación en distintas ciudades del mundo y en distintos lugares. ¿Por qué? Porque hemos envenenado los ríos, hemos hecho agujeros en el ozono de la atmósfera y una serie de barbaridades, y después decimos: ¿por qué Dios hace esto? Cuando Dios lo que hizo fue dejar sus directrices y nosotros somos lo que las hemos alterado de tal manera que nos hemos dañado a nosotros mismos.

¿Qué tenemos que hacer? En primer lugar, meditar ¿por qué estamos haciendo lo que hacemos? ¿Qué es lo que perseguimos al talar árboles, al envenenar ríos, al contaminar el aire, en fin, muchas cosas que nos están perjudicando y de las cuales somos responsables? Yo creo que tenemos que detenernos un poco a pensar la forma en que podemos hacer que las cosas mejoren para que mejoren los entornos en los cuales vivimos ¡y seamos más felices, hombre! Todas estas cosas que hemos hecho mal, a los únicos que nos han perjudicado es a nosotros mismos.

Te invito a reflexionar, mi querido Mac para que podamos trabajar en conjunto, cada quien poniendo su granito de arena para que las cosas cambien y podamos mejorar este mundo que nos ha dado el Señor, porque nosotros hemos abusado en una forma muy grave de los dones que puso Dios en esta tierra para que nosotros los controláramos.

Vamos a ver qué hacemos con la ecología. Vamos a ver cómo conservamos los bosques, vamos a ver cómo sanamos los ríos, tan hermosos que eran antes, con aguas corrientes, límpidas, que daba gusto verlos. Ahorita te da hasta asco, por ejemplo, ver el río que está aquí en Guanajuato, que está espantoso, totalmente contaminado, con toda la basura que le ponen las gentes.

Y la gente se queja de las inundaciones, pero echa basura en las coladeras, ¡hazme favor! Y le echamos la culpa al gobierno después porque no quita la basura, cuando lo que hay que hacer es no tirar basura en las coladeras.

Bueno, pues, te invito a reflexionar sobre todas estas cosas y espero que podamos todos en conjunto a hacer algo para que las cosas vuelvan a ser no como antes, sino mejores que antes.

Te saludo con mucho cariño, te envío un abrazo cordial y te deseo lo mejor, amigo querido: Mac.