ser feliz lo que tienes felicidad 1200x545 cQuerido Mac:

Hay experiencias en la vida que son muy dolorosas, pero que en el fondo son como si encontraras un pequeño diamante que te permite conocer profundamente muchas cosas de la existencia. Ya sabes que he pasado por una experiencia muy dolorosa, al sufrir una caída que rompió el hueso de la cadera del lado izquierdo, y ha sido algo que me ha enseñado muchas cosas valiosas.

Cuando yo escuchaba a algunos sacerdotes hablar sobre el dolor, pensaba que ellos hablaban sin haberlo experimentado, y no le daba el valor suficiente para comprender perfectamente lo que nos dice nuestra religión de cómo el dolor purifica y alimenta el alma para ver las cosas desde otro punto de vista.

En primer lugar, casi grito de felicidad al mejorar y darme cuenta de lo que es la salud y de cómo cada uno de nosotros está suspendido prácticamente de las manos de la Providencia. He tomado conciencia, por ejemplo, de lo que es caminar, de la delicia que es dar un paso con un pie y de seguir con el otro pie para recorrer alguna distancia. Me he dado cuenta también de lo que es la salud cuando la has perdido y después la has recuperado.

Y sobre todo, me he dado cuenta de la explosión de amor que hubo en mi familia cuando sufrí este percance. Y no estoy sorprendido de esto, de lo que estoy sorprendido es de la ternura, del amor y de la atención desmedidas que mi esposa y mis hijos me han otorgado al verme en esta situación. Y fíjate que a pesar de lo dramático que fue esto, viene el lado positivo del asunto al ver cómo todos a una han respondido en todas formas para que yo pueda sanar. Mis hijos me han dicho que estoy cosechando lo que sembré desde hace muchos años, pero yo me sorprendí porque pensaba que no hacía más que lo que debía hacer.

Esta carta es muy diferente de las otras porque estoy hablando de una experiencia muy personal, que sin embargo puede ser ilustrativa para ti. ¿Qué he aprendido de esta dolorosa experiencia? Que el Padre está siempre al pendiente de lo que necesitamos en un momento dado, y ahora más que nunca he tomado conciencia de que si analizas tu vida, Dios siempre ha estado a tu lado para tenderte la mano en el momento en que lo necesites y hacerlo con un amor y una especial solicitud.

Al margen, quisiera hacer un comentario sobre uno de los más competentes comentaristas de la televisión, que se declaró ateo, y me puse a pensar, cómo es posible que un individuo tan inteligente, tan capaz, tan bien informado, no pueda volver los ojos a los cuatro puntos cardinales para admirar las cosas que Dios nos ha ofrecido para deleite y alegría de nuestro corazón. Vi un programa con él y con un rabino judío y un comentarista muy inteligente que se llama Julio Patán, un sacerdote católico Hugo Valdemar, hablando sobre la muerte, y me quedé sorprendido de cómo a pesar de las diferencias que cada quien asumía, en lo esencial estamos de acuerdo. No sabemos en realidad cómo es el más allá, de lo que sí estoy seguro es de que sí existe y que además debemos prepararnos para cuando nos toque llegar a ese sitio al que todos esperamos llegar para vivir en unas condiciones distintas de las que se viven en este mundo, que tal parece es un caos que nunca logra arreglarse.

Te suplico que medites un poco sobre esto y te des cuenta de que es preciso estar preparados para el salto que debemos dar en un momento dado para llegar a conocer las promesas de un Dios amoroso, providente y misericordioso que tiene preparado para todos –no sólo para uno– un lugar mejor para vivir en este universo. Me gustaría que reflexionaras sobre la forma que esto me ha afectado y saques tus propias conclusiones. Recibe mi saludo cariñoso, acompañado del abrazo cálido que siempre te envío a través de esta misiva. Te saludo con afecto y te envío mis mejores, deseos: Mac.