Conócete, Mac, y mejorarás este mundo un poco cada día

joven monte

Amigo Mac: Saludos afectuosos con el cariño de siempre:

Algunos milenios han pasado desde que Sócrates –ese “niño gigante” de la Filosofía en su natal Grecia– acuñó una frase, simple al parecer, pero que ha sido de difícil aplicación en el devenir de los siglos: “Conócete a ti mismo”. Esas cuatro palabritas muy sencillas de pronunciar, pero muy difíciles de aplicar en nuestras vidas han perforado los siglos sin lograr los resultados que deseamos. Tengo la impresión de que muy pocos seres humanos lo han logrado. ¿Por qué? Quizá porque la introspección, al tratar de aplicarla en forma personal, nos impide hacerlo debido a que nuestro ego sufre al contemplarse en el espejo de nuestra alma y se encuentra una imagen no muy grata, que nos desencanta, cerramos los ojos para no contemplar actitudes y prácticas que están muy lejos de lo que esperamos de nosotros mismos y volteamos una página más de la vida, que nos duele, pero no hacemos nada por lograr cambiar el resultado. Vernos en el espejo del alma y contemplar los mínimos resultados de nuestros actos nos duele y nos hace sufrir, pero casi siempre ni siquiera intentamos un cambio para mejorar nuestra existencia y seguimos con el devenir de una vida mediocre que nos impide subir “al “Everest” de nuestro propio ser, y así seguimos hasta que desaparecemos de esta vida que muchos no valoran y van encadenando sus días en un viaje sin color y sin alma, haciendo de su existencia un fastidioso paso por el mundo, sin dejar siquiera una pobre huella de que aquí estuvieron y nadie se dio cuenta. Muchas personas actúan de esta forma: nacen, crecen, se reproducen y mueren sin que nadie se dé cuenta de sus actos y se van de este mundo en el que estuvieron sin pena y sin gloria. Es una lástima cómo malbaratan su vida sin darle el valor tan inmenso y hermoso que tiene.

Quizá podamos preguntar: ¿Qué hacer para lograr el autoconocimiento? Los budistas han dado una buena respuesta: “conciencia, conciencia y conciencia”. Es necesario observar continuamente nuestras respuestas a los estímulos que constantemente recibimos del exterior, evaluarlos y actuar en consecuencia. Sólo de esa forma podremos lograr un conocimiento propio para que, al actuar en la vida, podamos ejecutar acciones que nos benefician a todos. Por supuesto que esto no es tan fácil, requiere de una actitud constante para ejecutar actos que, después de examinados, se pongan en práctica y den los resultados que se esperan. Empecemos, pues, esta labor, que requerirá tiempo y esfuerzo; y sin cejar en el empeño, llegará un día en el que se verán los resultados que permitirán que nuestros actos sean positivos y se sumen a los esfuerzos que todos haremos para irradiar la felicidad y contagiarla por los cuatro puntos cardinales. Esto hará que nuestras vidas –sumados los esfuerzos– derramen sobre el mundo la alegría de vivir y todos contribuyamos a mejorar vidas contagiando la felicidad interna que llevamos en el alma. Eso, aparte de realizarnos como personas, logrará que muchos se sumen para que el mundo elimine tanto sufrimiento que en muchas latitudes de nuestro mundo se está experimentando hoy. ¡Vamos a sumar esfuerzos que logren erradicar los múltiples problemas que hoy sufrimos! Renovemos la esperanza y, actuando sin tregua y sin cansancio, cambiar este mundo que todos hemos maltratado tanto. Recibe mis mejores deseos y te saludo como siempre, enviando un saludo cargado de afecto con el abrazo cordial que siempre te envío: Mac.