Este mundo es cada día más complicado e injusto, Mac

urteile arbeitsrecht sQuerido amigo Mac:

Incursionando por el internet, encontré un discurso de ese singular ser humano que es Pepe Mujica ex Presidente de Uruguay, pronunciado ante políticos y autoridades de las naciones del bloque Unasur. El discurso, como todos los que pronuncia este señor, que en cada frase deja motivos para una reflexión profunda, siempre deja la inquietud para enfrentar los problemas que aquejan al mundo entero. Su postura frente a los fenómenos que sufren muchas naciones en la actualidad es de una crítica constructiva, pero contundente. Se gobierna mal en muchas naciones latinoamericanas. Fue espigando en sus palabras una serie de posturas ante la forma en la que se enfrentan los problemas en muchas sociedades actuales dominadas por el consumismo, manejado por una mercadotecnia que explota irracionalmente los deseos de la gente, sin importar sus necesidades y mostrar la forma de satisfacerlas. El resultado es un brutal desbalance entre e lo que necesitamos y lo que deseamos y la consiguiente pérdida del equilibrio económico que sufren la mayoría de las familias por escuchar el “canto de las sirenas” manejando su crédito sin evaluar si pueden satisfacer sus gustos con el uso abusivo de las tarjetas de crédito, que más tarde causan angustia y hasta desesperación por el mal uso de los plásticos.

Se refirió también a los gobernantes que se pegan como sanguijuelas al poder y se eternizan en los puestos que les proporcionan todas las ventajas que les dan los “huesos”, a veces ganados con triquiñuelas y cambiando leyes a su antojo, con tal de seguir en la ubre del presupuesto. Estaban ahí escuchando a Pepe Mujica, Rafael Correa de Ecuador, Evo Morales de Bolivia, Nicolás Maduro de Venezuela, Cristina Kirchner de Argentina y algunos más, oyendo al orador y moviendo la cabeza sin pena alguna por la alusión a sus personas. Por eso aquel aforismo de que “el poder envilece y el poder absoluto envilece absolutamente” es tan certero y real. Al llegar al poder, hay cambios muy profundos en los valores y la ética de muchos gobernantes a los que les importan “un pepino” las críticas de sus gobernados y la forma en que los hacen sufrir por su desatinos y su corrupción.

La pregunta que salta en la mente es: ¿Sirven de algo esas reuniones de los políticos y los discursos que pronuncian para cambiar los destinos de los pueblos? La contestación está en los nulos resultados que se obtienen.

Sólo quedan las fotografías para los periódicos y las comilonas con que se agasajan los que a ellas asisten. Después, todo queda en el olvido y en el anecdotario de lo que fue una reunión que no sirvió para mejorar la vida de mucha gente que, por cierto, no esperaba nada de esas fastuosas reuniones que nada mejoran de lo que se esperaba. Si examinas todas las reuniones que con bombo y platillo se pregonan, concluyes que no han servido para nada, pero sí ocasionan gastos muy fuertes de los que pagan impuestos. Por eso, alguien decía que los políticos son un mal necesario y que no nos podremos deshacer de ellos durante milenios. El último ejemplo lo tenemos en Nicaragua, en donde Ortega, con tal de eternizarse en el poder, ha desaparecido a más de 300 connacionales.

¿Podremos mejorar este mundo tan injusto y complicado? Creo que sí, pero necesitamos que cada uno de sus habitantes se comprometa a hacerlo. Te saludo con gran afecto y te deseo lo mejor. Un abrazo grande y cálido: Mac.