¿Esta vez gritaremos o musitaremos el ¡Viva México!, Mac?

GRITO

Mac de todo mi afecto:

¿Qué tan patriotas somos los mexicanos? Es una pregunta que desempolvamos al llegar el primero de septiembre. Los lectores de noticias ponen unas banderitas en su escritorio para manifestar un sentimiento patriótico que durará exactamente un mes. Afinamos la garganta para gritar ¡Viva México¡ en los actos cívicos que se desarrollan en todas las plazas de todas las ciudades a lo largo y ancho del territorio nacional. Nos preparamos para “dar el grito” la noche del quince y participar en los festejos que en todo el territorio se escenifican con este motivo, presenciamos los desfiles, vamos a las verbenas populares, nos deleitan por la noche los cohetes y “castillos” con sus luces multicolores y los sonidos, al estallar los petardos lanzados al espacio y gozamos con la belleza de las lucecillas que embellecen el cielo al estallar ruidosamente. Gozamos, pues, de estas festividades que desafortunadamente están perdiendo la alegría popular que las caracterizaba.

Ahora, fenómenos antes desconocidos impiden una alegría franca que opaca los festejos. La violencia y la inseguridad que nos aquejan no permiten aquella confianza con la que asistíamos en pasados años. El miedo nos atenaza, se ha perdido la confianza para asistir a tales actos. Por desgracia, ya hemos tenido experiencias muy dramáticas que han enturbiado la convivencia y bastante gente inhibe su participación a estas reuniones antes tan gratas en los festejos populares. Todo cambia con el paso del tiempo, y los fenómenos sociales y económicos que nos vienen afectando desde hace algunos años han cambiado la forma de participar en las antes llamadas “fiestas patrias”.

No podemos continuar viviendo de recuerdos, es preciso adaptarnos en este mundo que cambia vertiginosamente y que requiere una rapidez antes desconocida, ahora es necesario, para vivir sin sobresaltos, estar en un continuo acomodarse para que los sucesos no nos tomen desprevenidos y sin saber cómo actuar en un momento dado.

La pregunta que quizá cada uno debe hacerse es: ¿Cómo puedo yo colaborar con mis acciones a mejorar esta Patria en la que me ha tocado vivir? Y después de una buena reflexión, disponernos a actuar en consecuencia, para cambiar los derroteros por los que todos llevamos a esta Patria, que tiene todo lo que se requiere para ser grande. Disponernos a prestar inteligencia y brazos para que nuestras acciones, unidas a los que aquí nacimos, nos dé orgullo haber vivido en un país tan hermoso al que Dios dotó de tanta riqueza para que todos vivamos decorosamente y sin angustias. Todo esto, que parece un sueño, puede convertirse en una hermosa realidad si cada habitante se compromete a unir mente y corazón con la de todos para que México sea grande y todos nos sintamos orgullosos de trabajar y progresar por la grandeza de nuestro país.

No alcemos las banderitas ni guardemos los gritos en el pecho hasta dentro de un año. Trabajemos desde hoy para que México sea un país donde nos dé orgullo vivir y progresar, sintiendo la alegría de colaborar para tener una Patria donde todos vivamos orgullosos de haber nacido aquí.

Ojalá, mi querido Mac, que vivas unas fiestas muy agradables y te dispongas a unir esfuerzos para que este México que tanto amamos sea grande y generoso con todos los que hemos tenido la suerte de haber nacido en una nación tan hermosa. Recibe mis saludos patrios y el abrazo de siempre con afecto y calidez. Mac.