Deja todo lo que no te permite ser feliz, Mac

psicologia positiva

Hola, querido Mac:

Recuerdo que hace algunos años en un canal de TV al terminar cada programa una voz exclamaba: “Nada es para siempre” ¡Cuánta razón le asistía! Y a pesar de ello, muchos creemos que vamos a vivir en este mundo para siempre, vivimos con la inconciencia de el paso de los años es para otros. Pensamos que la muerte nunca llegará y que otros morirán, pero yo no. Y por tanto actuamos en consecuencia. Se nos olvida que vamos peregrinando y empezamos a vivir, trabajar y soñar como si fuésemos eternos en este mundo. Los logros son distintos para cada uno y dependen de la capacidad de trabajo, de la inteligencia y de la ambición que cada uno imprima en sus acciones para hacer realidad los sueños. Y eso está bien, si esos anhelos y deseos de mejorar la vida y conseguir las cosas que hacen de la existencia algo que contribuye a la felicidad, no existieran en el alma del hombre, todo seguiría igual que hace miles de años.

Alguien definió al hombre diciendo: “Ars homo additus naturæ” El hombre es el arte agregado a la naturaleza. Cierto. Si en el alma de los seres humanos no existiera el deseo de progreso lo más probable es que todavía viviríamos en cuevas y el mundo no habría cambiado para llegar a la forma de vida de que hoy gozamos. Lo malo es que se nos olvida que vamos de paso, que todo es provisional aquí. Nos empeñamos en creer que nunca vamos a morir y nos instalamos en el mundo tratando de allegarnos montones de cosas, creyendo que eso nos haría más felices y resulta que eso, lo que n nos ofrece es el ansia de tener más apegos que debilitan la espiritualidad y nos llevan a caminos que permiten abusos e injusticias para otros seres humanos. Logramos tener una casa y queremos otra. Nos hacemos de un auto y deseamos uno mejor cada dos años. Y empieza el cuento de nunca acabar, lo que pasa es que perdemos el sentido de la justicia y empiezan las ambiciones desmedidas que impiden a otros lograr cosas que permitan mejorar sus vidas.

Añadamos a todo esto el martilleo de la publicidad que en forma repetitiva y utilizando medios psicológicos que alimentan los deseos de los receptores de anuncios y hacen que se suscite en ellos el deseo de obtener cosas que ni son necesarias, y si son onerosas, lo que permite desequilibrar las finanzas de muchas familias.

Es preciso ante el acoso de la publicidad, detenernos y pensar si lo que vamos a adquirir es necesario y conveniente para nuestra vida. Debemos establecer la diferencia entre lo que deseamos y lo que necesitamos, para no tener más tarde problemas que atenten contra la estabilidad y la tranquilidad familiar. Recordar que todo en este mundo es provisional. Más tarde o más temprano, nos iremos de este mundo y todo será lo que los hindúes llaman “Maya” es decir, ilusión

Será bueno meditar sobre esto para eliminar las cosas que nos impiden ser felices y atender las que son de máxima importancia. Como siempre, recibe mis saludos afectuosos y el abrazo cálido de siempre. Mac.