¡A votar por el bien de México, Mac!

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Recibe saludos afectuosos, amigo Mac:

Escuchando un sabroso diálogo con unos amigos, hablaban sobre las diferentes formas en que las masas humanas son manipuladas, casi científicamente, por los distintos medios de comunicación, moviéndolas al antojo de quienes las manejan, llevándolas a aceptar diferentes actitudes y con argumentos que no parecen discutibles, no permiten discriminar lo falso de lo verdadero, aceptando las propuestas sin reflexionar y actuando a favor de quien los manipula.

Uno de los opinantes sostenía que las masas son como los rebaños de ovejas, mansos animalitos que sólo reconocen la voz del pastor que las lleva con el cayado hacia donde él quiere para agruparlas y manejarlas como es necesario en un momento determinado, ya sea para reunirlas en los corrales o para alimentarlas en los pastizales. Sólo reconocen la voz que han escuchado durante un buen tiempo y es quien las maneja a su arbitrio, ya sea para alimentarlas o para trasquilarlas, y ellas obedecen ciegamente a “la voz del amo”. Cuando una oveja del rebaño se extravía, se sale del rebaño, quizá muera o se llena de temor al ver que sus compañeras no están a la vista.

Lo mismo sucede en los “rebaños” humanos. Se pierde la capacidad de reflexión y la masa es movida y manejada hábilmente como el pastor –en este caso el líder– dirige a su rebaño según las necesidades del momento. Esto sucede en muchos campos del quehacer humano, sobre todo en la política y en el fabuloso negocio del deporte futbolístico. Basta observar con cuidado lo que dicen, y como lo dicen, los que manipulan a los millones de ciudadanos y de ‘hinchas’ del deporte enajenados por los partidos políticos y los fanáticos del balompié.

Tomemos el ejemplo del futbol. Se crean frases repetidas hasta el cansancio, como aquella de “vamos por todo” No nos dicen en qué consiste ese “todo”, pero vamos por él, aunque no entendamos lo que nos quieren comunicar. Nos hacen sentir que tenemos un equipo invencible, y la realidad es que en dos minutos para terminar un partido los contrarios meten dos goles que terminan con la ilusión de los aficionados, aunque los medios de comunicación sigan repitiendo incansablemente que “vamos por todo”. No cabe duda, las frases convertidas en “jingles” las tenemos metidas hasta el tuétano de los huesos y seguimos creyendo que haremos un gran papel en Rusia. Y la verdad es que los más probable es que haremos un papel decoroso.

¿Y qué se observa en las campañas políticas? Los denuestos y las mentiras han salpicado a todos los partidos, se acusan mutuamente de rateros, llegando hasta la calumnia para denigrar a los oponentes y a unos cuantos días de la elección, las cosas han crecido a niveles que no conocíamos en los anales de las elecciones en nuestro país. “Así es la política”, opinó un ciudadano al ver todo el espectáculo de algunos políticos que no dudan en atacar a los oponentes con argumentos que deberían causar mucha pena y que carecen de sustento.

La verdad es que la moneda está en aire. Éstas son unas elecciones muy importantes y los ciudadanos tenemos un deber ineludible de ir a las casillas el 1 de julio y, con una detenida reflexión y con una conciencia extrema, depositar nuestro voto. Es por la patria y por las futuras generaciones por las que debemos votar cuidadosamente. ¡A votar por el bien de México y de los que aquí vivimos y nacimos! Te saludo y te envío un cariñoso saludo. Mac.