¡Aguas, Mac, con el tsunami social que se avecina!

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Creo que estarás de acuerdo conmigo en que con la llegada del siglo XXI nació un mundo nuevo y que en solo 18 años los cambios no solo han sido rápidos, sino vertiginosos. La tecnología ha puesto sobre la mesa de todos los hogares, descubrimientos que solo soñábamos hace 40 años y que han revolucionado nuestras costumbres y la forma de vivir. Esto ¿es positivo o es negativo?. Como todo en la vida, depende del uso que le demos, sabiendo que son solo herramientas cuyo manejo nos permitirá mejorar nuestras vidas o complicarlas si no sabemos usarlas debidamente.

Tenemos a nuestro alcance una especie de lámpara de Aladino que satisface deseos que hace unas décadas parecían imposibles. La electrónica pone en nuestras manos objetos que nos permiten comunicarnos y estar informados al instante de lo que ocurre en al mundo. El internet y el teléfono celular pone al mundo en nuestros dedos y millones de usuarios lo utilizan para diferentes actividades, entre ellas juguetear con el artefacto casi las 24 horas de día, convirtiendo algo de suma utilidad en una adicción que incomunica y hace perder tiempos, que bien empleados podría servir para superarnos.

Otro aspecto que preocupa e inquieta, es que la privacidad ya casi no existe. En cualquier momento puedes ser víctima de algún vivillo con conocimientos de electrónica, que se introduzca en tu computadora o teléfono y espíe tu vida sin que te des cuenta. Miles de casos han sucedido en que mucha gente es manipulada y extorsionada por malvados que se aprovechan de sus conocimientos para convertirse en delincuentes. El caso más reciente es el saqueo de 400 millones de pesos de los bancos. Algo insólito en nuestro país.

Otros cambios que se advierten, es que costumbres centenarias han desaparecido. Las familias se desintegran por la movilidad que se ha facilitado por los viajes transnacionales y el ahorro de tiempo que los aviones permiten en los vuelos continentales. La adaptación a estos cambios tan veloces no es fácil. Solo es preciso meditar reflexivamente para que la adaptación a los cambios no lesione excesivamente nuestras costumbres.

Las parejas de novios han derribado las complejas y latosas observancias civiles y religiosas, que los obligaban seguir determinadas reglas que los jóvenes han derribado. Muchas parejas han optado por vivir juntos evitando los gastos que se requieren para vivir unidos. No sabemos todavía a donde nos llevarán estos cambios que ya se advierten en la sociedad de hoy. Hay varios cambios que ya están siendo practicados por la juventud actual y que a los que ya estamos en los inicios de la senectud nos sorprenden por la rapidez con que suceden. No nos asustemos, los tiempos actuales son complejos y los cambios son tan rápidos que no permiten una adecuada adaptación. Lo importante ante tales fenómenos sociales es calma y diálogo en las familias para saber que hacer y en qué forma comportarnos para que ese tsunami social que ya está en puerta no nos sorprenda desprevenidos y podamos sortear con atingencia los sucesos que ya están a la vuelta. Como siempre, te mando mis mejores deseos en esta carta y el infaltable abrazo con cálido afecto. Mac.