NO HUYAS DE TI MISMO, Mac, aunque espantes

depre

Hola, querido Mac:

Creo que el signo de nuestro tiempo se puede definir en un solo verbo: huir. Si observas, siempre estamos huyendo. No podemos estar en paz en un solo sitio y eso nos impide estar tranquilos y en armonía. La inquietud se está apoderando de nuestro espíritu y ello nos está causando problemas de todos tipos. Empecemos.

Estamos huyendo de nosotros mismos. Nos da temor sumergirnos en nuestro interior porque nos pueden sorprender las cosas que podemos encontrar en el fondo de nuestra alma. La vida que llevamos hoy nos impide el sosiego y la tranquilidad para bucear en nuestra alma y eliminar lo que estorba nuestro crecimiento y la ascensión hacia mejores estadios de nuestra vida. Hoy tenemos muchas cosas que distraen y limitan nuestro crecimiento como personas. Se nos ha olvidado que sólo en el silencio se encuentran los atributos que pueden ayudarnos a crecer y a participar en el mejoramiento de este mundo. Estamos rodeados de ruidos extraños que inundan el alma, nos impiden reflexionar y tomar decisiones que mejoren nuestra existencia. La montaña de noticias que inundan nuestra mente, aparte de desinformarnos, nos invaden de sucesos negativos sobre los que individualmente nada podemos hacer y sólo nos preocupan. A eso añade las decenas de telenovelas que el “cuadrito” de la televisión nos deja con los argumentos repetitivos, y a veces hasta idiotas, que “beben” muchas gentes, una buena dosis de violencia, de infidelidades y de pasiones, que no aportan nada positivo y dejan sedimentos de sentimientos muy negativos en nuestro espíritu.

Desde que Adán y Eva fueron lanzados del Paraíso, se iniciaron las huidas y ahora por todos lados vemos éxodos que poco dignifican a los que huyen. Sólo observa a los políticos, cambian de cal…cetines y de chaquetas con una facilidad que asombra. Y además utilizan argumentos que no convencen a nadie, ni a ellos mismos, porque lo que buscan es conservar el “hueso” del que disfrutan y al irse a otros partidos esperan continuar viviendo de un dinero que usufructúan con sólo cambiar de playera. Gentes con una inteligencia aguda y que mostraban valores muy bien plantados en el alma, huyen a donde les prometen un hueso que pueden roer durante una cuantos años sin que les de pena ni vergüenza por su proceder.

Y lo que vemos internacionalmente. Miles de gentes que huyen de su patria por guerras absurdas en busca de libertad y de una mejor forma de vivir. A veces encuentran la muerte por anhelar mejores horizontes para sus familias y por la avidez de los dueños de barcos, que por el dinero exponen la vida de cientos de personas que mueren ahogados buscando una vida más humana.

¿Algún día, en este mundo, veremos un nuevo amanecer de bondad y comprensión, que terminen con tantas injusticias y crueldad? Difícil. Pero seguiremos empeñados en practicar la virtud de la esperanza que prometa un bello arcoíris después de los nubarrones que afectan al planeta... Como siempre, mis mejores deseos para ti. Un fuerte y cálido abrazo. Mac