Más que frases bonitas, elige el mayor bien, Mac

elecciones

Mac, recibe un saludo cariñoso y cálido:

Estamos en una época llena de contrastes y cambios vertiginosos que nos tienen un tanto sorprendidos, no ya por la rapidez con que suceden, sino por la trascendencia y la importancia que han traído a nuestras vidas. Estamos viviendo el imperio de las imágenes y la rapidez con la que inciden en nuestras vidas a través de los medios de comunicación, que han invadido nuestra alma provocando cambios de conducta y costumbres que antes eran inamovibles y que ahora se suceden con una frecuencia sorprendente. Apenas nos estamos acostumbrando a un nuevo cambio, y se suceden otros, que a veces nos inmovilizan y otras nos irritan por las decisiones que es necesario tomar para no quedarnos a la zaga de lo que ocurre con una rapidez inusitada.

Ejemplos hay muchos, y más ahora que estamos en un año muy complicado por las ya muy próximas elecciones que tendrán lugar en el mes de julio y que han agitado el avispero de los políticos que pretenden llegar a un puesto de servicio a la ciudadanía. Las ofertas de los que durante muchos años han pretendido salvar a la Patria son variopintas y a veces inoperantes. Desde que la mercadotecnia y la demagogia se han apoderado de la vida pública, se han escuchado promesas sin el sentido de lo que es un auténtico servicio a la sociedad. Tememos muchos sexenios en los que se prometieron cambios y acciones para mejorar la vida de los que habitamos este hermoso país, y los resultados han sido francamente muy negativos. O los que obtuvieron los puestos han sido incompetentes e inmorales o sólo se dedicaron a usufructuar los puestos adonde llegaron, olvidando sus promesas y dedicándose a medrar en su sinecura.

Científicos de la conducta humana han perfeccionado diabólicamente el arte de la manipulación para convencer a los electores de sufragar por los candidatos que los han contratado para venderlos como una marca de objetos de consumo. Y se inventó el famoso e imprescindible “eslogan”, esa frase que muy bien pensada y mejor utilizada, repetida hasta el cansancio, incide en la voluntad del elector o consumidor, doblando su voluntad y obligándolo a decidir sin pensar ni evaluar la capacidad y la honestidad del servidor público, o evaluar la calidad del producto que ofrecen. El eslogan ha invadido todo el entorno de la comunicación y, con esa capacidad de síntesis, ha creado frases que actúan como estilete finísimo que perfora nuestro subconsciente y permite actuar sin reflexión. Las consecuencias son nefastas. O votas por un pelafustán sin valores ni principios, o compras lo que no necesitas hasta endeudarte peligrosamente, manipulado por los “magos” de la publicidad y la propaganda, con los lamentables resultados que hemos conocido desde hace muchas décadas.

Las pruebas están presentes en las llamadas precampañas .Casi todos los candidatos ofrecen las mismas promesas que saben en su fuero interno que no van a cumplir por exageradas o francamente mentirosas. A eso añade los dispendios de dineros que, aplicados en otras cosas aliviarían mucho la pobreza y el desamparo en el que viven millones de compatriotas que sólo escuchan promesas vacías, burlando y lastimando cruelmente la esperanza de la gente que todavía cree en sus palabras.

Ése es el momento político que estamos viviendo y que complica fuertemente este año. No sabemos cuál será el resultado del revuelo político que estamos viviendo, pero con renovada esperanza y con la debida reflexión hay que depositar un voto bien pensado por el bien de todos. Recibe mi saludo siempre afectuoso y el abrazo con la calidez y la estima de siempre: Mac.