Ponte muy listo, Mac, para que votes por el menos malo

elecciones votos

Muy apreciado Mac:

Estamos en la ascensión de un año que amenaza ser revuelto y difícil. Por un lado, las elecciones de pronóstico reservado en la que cientos de a$pirante$ a servir al pueblo, están ansiosos por lograr un puesto de elección que les permita $acrificar$e durante algunos años ordeñando la sinecura a la que esperan llegar, para entregarse en cuerpo y alma a partirse “la madona” para acabar con la pobreza que agobia a la Patria y desterrar la corrupción que asuela al país.

Por otro lado, figuras políticas que pertenecían a un partido están brincando a otros de ideologías contrarias para asegurarse de que no les falte el pan de cada día y los billetes que puedan allegarse para seguir succionando de las ubres gubernamentales y no les falten los chocorroles a que estaban acostumbrados. Estamos dando al mundo una imagen muy lamentable de lo que es ser un aspirante a cualquier puesto público, aunque no se tengan ni la capacidad ni la preparación para hacer un buen papel. El pueblo está siendo testigo de que la estatura moral que antes presumían ha quedado al nivel del piso, todo ello sin que les incomode ni les avergüence haber traicionado los principios que antes decían practicar y defender.

Creo que por ello la llamada clase política está siendo criticada y evaluada tan negativamente por la sociedad, al ver los resultados tan adversos y al destapar la enorme corrupción que nos ahoga y el “desgarriate” provocado por las acciones tan negativas, descubiertas por organismos que luchan por cambiar los derroteros, por los que hasta ahora nos guían los que prometían cambiar la suerte de esta sufrida nación.

¿Qué es lo que vemos hasta ahora en las llamadas precampañas? La cargada de los bisontes hacia el candidato que presumen que va a ganar y los que se acercan a algunos partidos con la esperanza de lograr cualquier puesto, estos tránsfugas no merecen el respeto de la sociedad.

El “batidero” que muestran los políticos augura un resultado difícil de pronosticar y el pueblo, harto de tanta tontería, voltea a todos lados sin acertar cuál será su elección ante tanto candidato “balín” que se “muere” por representarnos. Añade a eso la confusión creada por los partidos que ofrecen lo mismo, les falta originalidad, sus propuestas son repetitivas hasta el cansancio. Suma los millones de “spots” que los medios están difundiendo y lo que estás viendo es una desinformación que cansa a e irrita a los votantes. Nos esperan pues, tiempos aciagos en las elecciones de este año. Necesitamos la linterna de Diógenes para encontrar un candidato por el que medio valga la pena ir a sufragar. Y salta esa frase popular que ya está pronunciando el grueso de los posibles votantes: “Dios nos agarre confesados” para acertar a votar, no por el mejor, sino por el manos nefasto. Te reitero mi afecto de siempre y recibe al abrazo cálido y afectuoso que te envío con cariño. Mac.