descargaP. Pegueros: “¿Un ateo si hizo sacerdote?... ¿Cuál es la historia del médico Félix Leseur?... ¿Qué fue lo que lo llevó a la Iglesia Católica?... Gracias… Saludos…”

Jorge Alcántar Pérez (Zitácuaro, Mich.).

El doctor en Medicina, y ateo militante desde sus años de estudiante, Félix Leseur había nacido en Reims, Francia, en el año 1866, en el seno de una familia que lo bautizó, pero en la que nadie practicaba la fe católica.

Al mismo tiempo que ejercía la medicina en Paris, pronto fue ampliamente conocido en el ambiente de esa época como editor de un periódico anticlerical y ateo.

Su historia está íntimamente ligada a la de Elisabeth Leseur, con quien se casó en la iglesia de Saint-Germain-des-Prés en julio de 1889. Ella era profundamente religiosa y se casó por la Iglesia habiendo firmado él un documento en el que se comprometía a respetar la fe católica de su esposa.

Félix cumplió durante algunos años su compromiso, pero luego comenzó a ridiculizar las creencias de su esposa, ya que pensó que debía hacerla participar de su manera de pensar y de la de sus amigos todos. Para conseguir apartarla de la fe, llenó la casa de libros que habían sido escritos por ateos militantes.

La joven Elisabeth se fue apartando poco a poco de las prácticas de su religión. Pero no contaba Félix con la formación religiosa de su esposa. Una mujer de noble inteligencia como era ella, pronto descubrió lo engañoso de los argumentos empleados contra la Iglesia. El libro de Renán, “Historia de los orígenes del cristianismo”, que su esposo le regaló y le recomendó mucho, fue lo que la convirtió de nuevo en fervorosa católica.

Encontró tantos disparates y contradicciones en esta obra, que la llevaron a desear conocer mejor su fe. Y así comenzó la reconstrucción religiosa de su vida: estudió la doctrina de la Iglesia, leyó a los Santos Padres y autores místicos como Santa Teresa de Ávila, y sobre todo las Sagradas Escrituras.

Su nuevo fervor la llevó a entregar su vida enteramente a Dios. Y pensó que su tarea primordial era convertir a su esposo. Éste, a su vez, odiaba más profundamente a la Iglesia porque lo separaba de su esposa. Entonces Elisabeth siguió el consejo que San Pedro daba a las mujeres casadas con hombres incrédulos: procuró convertir a su marido por su virtud.

Félix quedó desconcertado al ver su caridad exquisita y la paciencia inalterable con la que llevó su larga enfermedad.

Ella murió de cáncer en 1914 a los 48 años de edad. Dejó un Diario y un Testamento dirigido a su esposo. A leer ambos documentos, en 1917, Félix volvió a la Iglesia en la que estaba bautizado, especialmente impresionado porque ella había ofrecido su vida para que él se convirtiera y entregara su vida a Cristo, único Señor y Redentor del mundo que el Padre nos ha enviado.

El mes de septiembre de 1919 las puertas del noviciado de los padres de santo Domingo se cerraron tras Félix Leseur. Se ordenó Sacerdote en 1923 y murió en 1940, después de intenso apostolado.