¿Puede llamarse a Maria Corredentora?

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P. Pegueros: “¿Puede llamarse a María Corredentora?... ¿Se ha pedido al Papa la definición como dogma de la colaboración de la Virgen María en la obra redentora de su Hijo Jesús?... ¿Es útil proclamar este dogma?… Saludos en Jesús y María…

Congregación Mariana de Morelia.

El 1º de julio de este año, el Obispo de Getafe, España, ha lanzado la idea de fomentar el estudio sobre la hipótesis de María Corredentora para impulsar su posible proclamación como dogma de fe cristiana.

El deseo de los promotores de España es realizar estudios que lleven, principalmente, a que todos conozcamos mejor a la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, y la amemos más, haciendo como Ella: “escuchar la Palabra de Dios, meditarla en el corazón y ponerla en práctica”.

El Cardenal Juan Sandoval afirmaba el año pasado que en los últimos 20 años han hecho esta misma petición al Papa más de 570 Obispos, también miles de sacerdotes, religiosos, religiosas y más de 8 millones de fieles laicos.

El 2 de marzo de 1984, el Cardenal Carlo Confalonieri, en nombre del Cabildo de Santa María la Mayor, introdujo la petición para la definición dogmática de María Medianera universal de todas las gracias. La respuesta del Cardenal Joseph Ratzinger, entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, afirmaba que no consideraba necesaria una declaración tan solemne, pero es de interés particular la motivación aducida: “La doctrina de la mediación universal de Mará Santísima se encuentra ya propuesta adecuadamente en los documentos del Magisterio de la Iglesia”. Se trata, pues, de una doctrina segura, ya enseñada oficialmente.

Lo mismo había hecho el Concilio Vaticano II: evitar el título de Corredentora y usar mejor los de Mediadora, Auxiliadora, Intercesora, Colaboradora. Los Santos Padres llamaron a la Madre que nos heredó Jesucristo en la Cruz: “la omnipotencia suplicante”.

De hecho, el título de Corredentora no se usa desde Pío XII, y los Papas no lo utilizan precisamente para no provocar un equívoco con los hermanos separados. De hecho, la Corredención no es una novedad. Ya el Padre de la Iglesia San Ireneo († 200) se refería a María como “causa salutis” (“causa de la salvación”) por su respuesta al Ángel: “Hágase en Mí según tu palabra”.

El año de 1996, la Pontificia Academia Mariana Internacional recibió de San Juan Pablo II la pregunta sobre la conveniencia de proclamar como dogma que María es Corredentora. La respuesta fue: “Desde el punto de vista conciliar y ecuménico, no sería oportuno”. Los hermanos separados, ortodoxos y protestantes, nos reprochan que en los últimos dogmas sobre la Virgen no los hemos tenido en cuenta.

Es necesario aclarar que ningún devoto de María ha pretendido situar a María en el mismo plano que Jesús. El carácter central de la Salvación del Redentor se da por descontado. Se ve a la Virgen como colaboradora en esta Redención. Jesucristo no se discute. María seguirá siendo “la humilde esclava del Señor”.

También nosotros estamos llamados a colaborar para que la Redención de Cristo llegue a todos, con “nuestra cruz de cada día”.