¿Qué es la Renovación Carismática?

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P. Pegueros: “¿Qué es la Renovación Carismática?... ¿Quiénes la fundaron?... ¿Cuál es su identidad y su misión dentro de la Iglesia Católica?... saludos en el Espíritu de Cristo…”

Grupo Parroquial de la Renovación.

La Renovación Carismática ha recibido distintos nombres. San Juan Pablo II, al aprobar los estatutos para Italia, le dio su nombre definitivo: Renovación Carismática Católica. El mismo Papa decía: “Entre los caminos misteriosos con que la Providencia vive hoy su plan de salvación, en este final del segundo milenio, es convicción nuestra que, uno de ellos, pasa a través de la Renovación en el Espíritu. Por medio del Espíritu, el Resucitado vive y actúa entre nosotros haciéndose presente en el mundo en cada experiencia personal”.

El entonces Cardenal Ratzinger escribía: “En el corazón de un mundo convertido en desierto y sequedad ha surgido una nueva experiencia del Espíritu Santo que tiene las proporciones de un movimiento a escala mundial”.

No tiene fundadores propiamente dichos. Sus raíces están en el Pentecostalismo Clásico que aparece en Estados Unidos a principios del siglo XX. En 1967 dos laicos católicos, profesores de la Universidad de Dukesne en Pennsylvania, asistían, con otros 28 maestros, a un retiro de oración y recibieron la imposición de las manos, con la cual tuvieron experiencias de don de lenguas y de curación. Grupos católicos que nadie planeaba, ni convocaba, se multiplicaron con vitalidad sorprendente. Era la libertad del Espíritu que estallaba todas partes.

La Renovación Carismática no en todas partes tiene estatutos como otros movimientos católicos, ni tiene listas de miembros participantes. No es un movimiento sino una corriente espiritual. El Cardenal Suenens, de Bélgica, a quien Paulo VI encargó la Renovación decía: “Es una corriente de gracias que el Espíritu Santo hace surgir por todas partes. La Renovación no es un movimiento, sino el moverse del Espíritu Santo”.

En el corazón de la Renovación Carismática está el fenómeno de una conversión especial y una recepción de dones conocida con distintos nombres, pero el más común de los cuales es “bautismo en el Espíritu Santo”, y en Italia y Francia “efusión del Espíritu”. Es siempre una experiencia religiosa que comienza un sentido nuevo de la presencia y actuación de Dios en la propia vida. Subraya la disposición del bautizado a dejarse guiar por el Señor en la edificación del Reino de Dios bajo el impulso del Espíritu Santo.

La misión de la Renovación Carismática es hacer presente hoy en el mundo la experiencia de Pentecostés. En el Cenáculo, los Apóstoles con María y unas pocas personas más, recibieron la efusión del Espíritu Santo para cumplir su vocación de servicio a la Iglesia a la que Cristo fundó para que todo el mundo creyera en Él y se salvara.

También tiene la misión de centrar la vida cristiana en el misterio de la Santísima Trinidad, porque la salvación es obra de Dios uno y trino. Hay que conocer cada día mejor al “divino olvidado”, el Espíritu Santo, pero sin olvidar al Padre y al Hijo.

La Renovación, bien entendida, tiene que aterrizar en amor comprometido a los hermanos.