¿Qué significa la palabra evangelio?

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P. Pegueros: “¿Qué significa la palabra Evangelio?... ¿En qué sentido la Iglesia nos habla del Evangelio de Cristo?... lo saludamos en el Señor…”

Familia Torres-García (Pátzcuaro).

La palabra evangelio es la transcripción literal del original griego evangelion, que significa “buena nueva”, “alegre mensaje”, “gozosa noticia”. En el Antiguo Testamento se usa ante todo para anunciar las victorias del ejército israelita. Los Profetas la usan para indicar el cumplimiento de las promesas sobre el Mesías que Yahvé Dios enviará al mundo.

Jesucristo usa el término evangelio para anunciar que en Él se han cumplido todas las profecías sobre el Reino de Dios: “Cuando arrestaron a Juan, Jesús se dirigió a Galilea predicando el Evangelio de Dios. Decía: ‘Se ha cumplido el tiempo y está cerca el Reino de Dios. Arrepiéntanse y crean en el Evangelio’” (Mc 1, 14-15). La Buena nueva, que nos trae el Verbo hecho carne, es la victoria sobre el mal, el pecado y la muerte; todo debido únicamente al gran amor que el Padre nos tiene.

Más tarde se convirtió en el término técnico para indicar los escritos de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, que abren el Nuevo Testamento y que nos presentan a Jesús como el Mensajero del Reino, como el portador de la buena noticia, especialmente para los pobres, “porque de ellos es el Reino de los Cielos”; y como el Salvador del Mundo, a quien el Padre envió para que los que crean en Él no perezcan, sino tengan vida eterna.

Sucede con frecuencia que al leer o escuchar un pasaje de los Evangelios, Dios no toca. Corremos el riesgo de admirar la belleza de esas palabras pero olvidar lo fundamental: primero hay que convertirnos y arrepentirnos del pecado, para luego creer en el Evangelio.

Esto significa descubrir cuál era el objetivo fundamental de la venida de Cristo, cuál era el tema central de su predicación.

Jesús de Nazaret no vino a enseñarnos un conjunto de verdades religiosas y morales. Más bien se presenta como el Mensajero del Padre para anunciar un acontecimiento histórico que apenas comienza (“ha llegado el tiempo”) y que está en pleno desarrollo. El suyo, antes que ser una enseñanza, es un anuncio, un grito de alegría y de esperanza: ¡Ha llegado ya el Reino de Dios! Ésta es la buena noticia que Jesús ha venido a comunicar al mundo.

Cristo es al mismo tiempo mensajero y protagonista central de todo lo anunciado por los Profetas sobre el Reino de Dios, que ahora será nuevo y definitivo. Viene Dios para abrir un camino seguro a fin de que todo hombre alcance la plenitud de vida. Ese Reino ha de ser aceptado con humildad y confianza.

Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, ha entrado en nuestra historia para dar comienzo a la liberación integral de la humanidad, con las maravillas típicas del nuevo Pueblo de Dios: “Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y los pobres son evangelizados” (Mt 11,5).

Todo bautizado está llamado para colaborar en el crecimiento del Reino.