¿Qué significa que Dios es todopoderoso?

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P. Pegueros: “¿Qué significa que Dios es Todopoderoso?... ¿Dónde se manifiesta más esa omnipotencia divina?... ¿Cuáles son las consecuencias para nuestra vida?... Saludos…”

Familia Castro-Silva (Morelia).

En los dos Símbolos o Credos que utilizamos en las Misas dominicales para profesar nuestra fe, en ambos las primeras palabras son: “Creo en Dios Padre Todopoderoso”. Y de todos los atributos divinos, solamente la Omnipotencia de Dios es nombrada en el Credo, porque confesarla tiene un gran alcance para nuestra vida cristiana.

El amor omnipotente de Dios consiste en que, en un solo acto, puede hacer todo y hacer bien a todos de la manera más perfecta. San Juan afirma con mucha sencillez: “Dios es amor” (1Jn 4,8); el ser mismo de Dios es Amor. Mientras que para el hombre hay cosas imposibles, para el Dios que se nos reveló plenamente en Cristo Jesús, para Él no hay nada imposible, pues todo cuanto es su voluntad lo realiza.

Por eso la Iglesia nos ha enseñado a creer que esa omnipotencia es universal, porque Dios, que todo lo ha creado (Gen 1,1), lo rige todo y lo puede todo; también es amorosa, porque Dios es nuestro Padre (Mt 6,9); y es misteriosa, porque solamente la fe puede descubrirla cuando “se manifiesta en la debilidad” (2Cor 12,9).

La Omnipotencia divina se manifiesta desde un principio en la obra de la creación del mundo de la nada, teniendo como obra maestra la creación del hombre, hecho a su imagen y semejanza. En el Antiguo Testamento son frecuentes las citas sobre este amor omnipotente que “Todo lo que quiere lo hace” (Sal 115,3); es el Señor del Universo, cuyo orden ha establecido; dirige la historia y gobierna los corazones y los acontecimientos según su voluntad (Est 4,17; Tb 13,2).

En los Evangelios Jesús nos enseña que Dios es Padre Todopoderoso, dispuesto siempre a escuchar a sus hijos, que en sus angustias acuden a Él con fe. Muestra, en efecto, su omnipotencia paternal en la manera como cuida de nuestras necesidades (Mt 6,32); por la adopción filial que nos da: “Yo seré para ustedes Padre, y ustedes serán para mi hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso” (2Cor 6,18) y finalmente por su Misericordia infinita, pues muestra su poder en el más alto grado perdonándonos libremente.

Nuestra fe en Dios Padre todopoderoso puede ser puesta a prueba por la presencia del mal y del sufrimiento. A veces, Dios puede parecer ausente o impotente para detener el mal. Ciertamente es un misterio cómo emplea su omnipotencia. No es raro que las personas pregunten: ¿dónde estaba Dios? A través del profeta Isaías nos dice: “Porque mis planes no son los planes de ustedes y sus caminos de ustedes no son mis caminos” (Is 55,8). La impotencia del Viernes Santo fue el requisito de la Resurrección y la Redención.

La Iglesia en sus oraciones empieza normalmente diciendo: “Dios todopoderoso y eterno…” para recordarnos que para Dios todo es posible.

La Virgen María escuchó del Ángel “no hay nada imposible para Dios”; desaparecieron sus dudas, creyó y nos dio ejemplo.