¿Qué es el himno de júbilo de Jesús?

22 1dicP. Pegueros: “¿Qué es el Himno de júbilo de Jesús?... ¿A quién quiere revelar el Hijo los misterios de Dios?... ¿Qué significa ser sencillos y pequeños?... Lo saludamos…”.

Círculo bíblico parroquial.

La oración de Cristo que nos trasmitieron los evangelistas Mateo y Lucas (Mt 11, 25-30 y Lc 10, 21-24) algunos la llaman Himno de júbilo de Jesús o Himno de júbilo mesiánico. El Papa emérito Benedicto XVI dice que es una joya de las oraciones pronunciadas por Jesús.

Las primeras palabras de este Himno “Te doy gracias, Padre” tienen también el significado de “reconocer hasta el fondo” y “estar de acuerdo”. Por lo tanto, la expresión con que Jesús empieza su oración contiene su reconocer hasta el fondo, plenamente, la acción del Padre, y además su estar en total, consciente y gozoso acuerdo con este modo de obrar: “porque así te ha parecido bien”.

Para todo cristiano que reza, el Himno de júbilo es la cumbre de un camino de oración que Cristo nos enseñó, en ésta y en todas sus oraciones, Jesús muestra que el verdadero conocimiento de Dios sólo se logra uniéndonos totalmente a Él. Y así decimos “hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo”.

Jesús se dirige a Dios llamándolo “Padre”. Este término indica la conciencia y la certeza de Cristo de ser “el Hijo” único. Por eso afirma “lleno de gozo en el Espíritu Santo: Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; y quién es el Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar”

Al nombre del “Padre” le sigue un segundo título, “Señor de cielo y tierra”. Jesús, con esta expresión, nos recuerda que el Padre amó al hombre desde ante que lo creara; le preparó una hermosa casa donde viviera feliz, amando a su Creador, a sus semejantes y cuidando la creación entera que puso en sus manos. Ese amor culmina enviando a su Hijo al mundo para redimirnos del pecado y la muerte.

¿A quién quiere el Hijo revelar los misterios de Dios? Al comienzo del Himno Jesucristo expresa su alegría porque la voluntad del Padre es mantener estas cosas ocultas a los doctos y sabios y revelarlas a los pequeños.

En esta afirmación manifiesta el Hijo su total acuerdo con la voluntad del Padre que abre sus misterios a quien tiene el corazón sencillo. El Padre ha usado muy distintos criterios a los que usa el mundo. Dice el Catecismo de la Iglesia Católica: “Su con movedor ¡Sí, Padre!

Expresa el fondo de su corazón, su adhesión al querer del Padre, de la que fue un eco el “Fiat” de su Madre… y que preludia lo que dirá al Padre en su agonía”.

Son sencillos y pequeños los que buscan hacer siempre, lo mejor que puedan, la voluntad del Padre; “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”. La sencillez y la humildad de los niños es la base de toda buena oración cristiana.