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Martín Rojas Arroyo

Fr. Leopoldo Terrazas López, OFM, tomó posesión como nuevo párroco en la Iglesia de Santiago Apóstol de Tarandacuao, Gto., el pasado 8 de noviembre. A lo largo de sus 28 años de vida sacerdotal, ha recorrido varias casas de la provincia, abarcando la Costa de Michoacán, la Sierra de Chihuahua, y recientemente en la Ciudad de México en la Parroquia de San Antonio de Padua, en la colonia Nápoles, durante tres años.

A las 12:30 horas, el Vicario Episcopal de la Zona VI “San Juan Pablo II”, P. Ulises Vega Ambriz, en compañía de 15 sacerdotes de la Orden de Frailes Menores y Diocesanos, presidió la solemne Eucaristía de toma de posesión donde, una vez hecho el juramento y renovación de fe, así como haber recorrido los lugares celebrativos en el templo, recibió la nueva vestimenta que utilizará durante su estancia en la Iglesia.

 La toma de posesión es muy importante; no es simplemente un acto jurídico-canónico para cumplir un requisito. La Iglesia es comunión que brota de la vida en la Santísima Trinidad, es la comunidad con el Espíritu Santo, es el Amor Eterno. Es la comunión con el Papa, la roca sobre la cual Cristo quiso construir su Iglesia, y por eso no podemos estar desunidos a él. Así lo manifestó el P. Ulises Vega Ambriz durante la reflexión en su homilía.

Con esta comunión se vive una experiencia en la Iglesia particular, la diócesis, en la persona del Obispo; nuestro sacerdocio tiene su sentido y su razón de ser. El Obispo es el que da firmeza a nuestro ser sacerdotal, por eso es indispensable esa comunión con el pastor propio. La parroquia es la célula básica donde todos los bautizados tienen experiencia de encuentro con Cristo, donde van creciendo y aprendiendo cada día a manifestarse como hijos de Dios, pero sobre todo como discípulos de Cristo y discípulos misioneros.

Durante su primer mensaje a la comunidad, el P. Fr. Leopoldo Terrazas López, OFM, quien además estuvo acompañado por su papá, el señor Isaí Terrazas Avendaño, dijo: “Vengo con el corazón agradecido a Dios, al Dios infinitamente bueno, por concederme poder servir como un hermano dentro de una fraternidad en esta Parroquia de Santiago Apóstol. Al mismo tiempo, corresponder a la confianza del hermano ministro provincial Fr. Flavio Chávez García, en la implantación del Reino de Dios, en esta función del Pueblo de Dios de esta Arquidiócesis de Morelia, por medio del carisma franciscano. Agradezco al Vicario Episcopal de la Zona VI ‘San Juan Pablo II’, P. Ulises Vega Ambriz, que tan amablemente aceptó venir para presidir esta celebración. Gracias a mis hermanos sacerdotes de la foranía; a las autoridades civiles, a los fieles de las comunidades de la parroquia y religiosas que siempre me han acompañado con su oración”.

“Me siento muy emocionado por este oficio que se me encomienda y, sé que es un trabajo caminar con las ovejas, así como el Papa lo ha marcado en su proyecto de caminar cerca de ellas, de oler a oveja, porque uno comparte las tristezas y las alegrías con el pueblo; de manera que ese es el camino, y yo me siento muy contento porque la gente me ha recibido muy bien”.

Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1989 en la ciudad de Acámbaro, Gto., de manos del Obispo de la Provincia de México del Santo Evangelio, Don Raymundo López Mateos (q.e.p.d.)