hñhiAnte países y grupos que han impulsado medidas legislativas para que se desvelen casos de abusos sexuales conocidos bajo ese sacramento, el Vaticano reafirmó el pasado lunes 1 de julio, la inviolabilidad del secreto de confesión. En una nota de la Penitenciaría Apostólica, la Santa Sede señaló que no admite excepciones “ni en el ámbito eclesial ni mucho menos en el civil” al secreto de confesión porque proviene directamente del derecho divino revelado. El penitenciario mayor, cardenal Mauro Piacenza, fue quien dio a conocer la nota aprobada el pasado 21 de junio por el Papa Francisco. Se señala una cierta ‘ansia’ de información que se ha extendido en las últimas décadas...hasta el punto de que el ‘mundo de la comunicación’ parece querer ‘reemplazar’ la realidad”.

Según la Penitenciaría, al invocar la opinión de la opinión pública como último tribunal, con demasiada frecuencia se da a conocer información de todo tipo. Ello inevitablemente afecta la vida eclesial e induce a juicios imprudentes, perjudica ilegítimamente e irreparablemente la buena reputación de los demás, así como el derecho de toda persona a defender su privacidad. Se habla de la existencia de un prejuicio negativo preocupante hacia la Iglesia Católica, especialmente a partir de los escándalos de abuso, horriblemente perpetrados por algunos miembros del Clero.

El confesor, de acuerdo con el Código de Derecho Canónico, nunca está autorizado, por ningún motivo, a traicionar al penitente con palabras o de ninguna otra manera. También está absolutamente prohibido para el confesor hacer uso del conocimiento obtenido de la confesión. El sello sacramental debe mantenerse incluso si el confesor no otorga la absolución.