1446149765833Continuando con el tema de la inviabilidad de AMLO sobre internet: otro factor es la infraestructura. Para ofrecer redes de telefonía e internet, es necesario contar con electricidad, tendido de fibra óptica, cableado, torres transmisoras y más. Hacerlo en zonas inaccesibles resulta más caro y difícil que en una población donde la infraestructura existe desde décadas atrás. Así, el motivo de la menor cobertura en pequeñas comunidades es técnico, no de carácter discriminatorio (no es que no les importe “el pueblo”). A pesar de que desde enero el IFT corrigió los datos de AMLO, éste persiste en dar una impresión errónea sobre el estado de la conectividad en nuestro país y en atacar a los proveedores (Carlos Slim en primer lugar). Esto no puede ser sino una estrategia de desinformación con un propósito que ya ha quedado claro: estatizar el servicio de internet.

En dicha estrategia el Presidente también ha empleado el recurso de dar la impresión de que ninguna empresa ha mostrado interés en ganar la licitación para el uso de la red de fibra óptica de la CFE. Ante ese supuesto desinterés, del cual la única noticia es la propia palabra del Presidente, es que él sale a salvar el día: declara que no queda otro remedio más que crear una paraestatal que haga lo que las empresas privadas no quieren por “sólo estar buscando la ganancia”: conectar a todo el país. Según él, el Estado se basta solo y no necesita inversión privada. Sin embargo, la propia Secretaría de Comunicaciones y Transportes desmintió también esto. No existe la capacidad suficiente para que el actual gobierno cierre por completo la brecha digital sin recurrir a la colaboración con los proveedores de internet. Podemos concluir que AMLO “tiene otros datos”, para justificar su proyecto anticuado, estatista y populista.