virgensantisimaEn todo el mes de mayo, nuestra Virgen Madre ha sido y es honrada con variadas formas: altares, flores, consagraciones, procesiones y toda clase de expresiones de amor de los fieles. En las parroquias, templos y muchos hogares se ha manifestado el amor a María, se ha intensificado el rezo del Santo Rosario, reconociendo a nuestra Madre como aquella intercesora incansable ante Dios. Nunca olvidemos que María está siempre atenta para que no falte el vino en nuestras vidas. Ella es la del Corazón abierto por la espada, que comprende todas las penas. Como Madre de todos, es signo de esperanza para los pueblos que sufren dolores de parto hasta que brote la justicia. Ella es la misionera que se acerca a nosotros para acompañarnos por la vida, abriendo los corazones a la fe con su cariño materno. Como una verdadera Madre, Ella camina con nosotros, lucha con nosotros, y derrama incesantemente la cercanía del amor de Dios. María sigue reuniendo a sus hijos para que la miren y dejarse mirar por Ella. En Ella encuentran la fuerza de Dios para sobrellevar los sufrimientos y cansancios de la vida. Sigamos orando a nuestra Reina de la Paz, imitemos sus virtudes para seguir construyendo un mundo lleno de la paz.