12y13 1de1 0Alberto Calderón Ramírez

La Catedral de Morelia es una de las obras más imponentes de la ciudad, actualmente por su significado histórico representa el corazón de la ciudad.

El 6 de agosto de 1660, el Obispo Fray Marcos Ramírez de Prado, OFM, colocó la primera piedra, y así se inició la construcción de esta magna obra, la cual se ubicó al centro de la loma, en la parte más alta del perímetro urbano original de Valladolid.

La Diócesis de Michoacán, hoy Arquidiócesis de Morelia, fue erigida el 8 de agosto de 1536, mediante la Bula “Illius fulciti praesidio” del Papa Pablo III. La Sede Episcopal estuvo originalmente en Tzintzuntzan, de ahí se trasladó a Pátzcuaro y posteriormente a Valladolid, hoy Morelia.

Entre 1580 y 1660 se prepararon varios proyectos arquitectónicos y se hicieron insistentes solicitudes de autorización y recursos a la Corona Española, y por fin el virrey Francisco Fernández de la Cueva, Duque de Alburquerque, autorizó la construcción de la Catedral en 1600.

El 6 de agosto de 1660, el obispo Fray Marcos Ramírez de Prado, OFM, colocó la primera piedra, y se inició la construcción de la obra, siendo el arquitecto italiano Vicente Barroso de la Escayola el autor del proyecto inicial de esta obra. Conocido en su tiempo como “El Romano”, Barroso dirigió la obra hasta su muerte en 1692, posteriormente dirigieron la obra Antonio de Chavira, Pedro Nolasco de Guedea, Juan de silva, Lucas Duran y José de Medina.

El trabajo de la cantera fue realizado con gran cuidado y perfección, y la piedra usada en la construcción provino de la cantera situada al noreste de la ciudad, lo que hoy es la Colonia Obrera.

En 1705, se suspendió la obra, retomándose por breve lapso, en 1716, y reanudándose en 1738, en 1744, José de Medina concluyó las obras, siendo autor del diseño de las torres y las cinco portadas que actualmente tiene.

El 9 de mayo de 1745, el Obispo Martín de Elizacoechea celebró la dedicación definitiva bajo la advocación de La Transfiguración del Señor.

12y13 1de1 2Estilo

La Catedral es una joya del barroco en México, su signo estilístico es la pilastra tablerada, de la cual emana el carácter general del barroco de la ciudad, que se caracteriza por ser planimétrico, sobrio y verticalizante.

La ubicación de su edificio en su entorno y la composición volumétrica del mismo fueron el resultado de la aplicación de las normas de armonía derivadas de la llamada sección áurea.

El aislar la Catedral dentro el espacio de la gran plaza como señalamiento urbano para destacar el monumento, generó un vínculo entre su arquitectura y la traza urbana.

Su interior estuvo decorado originalmente con numerosos retablos, en su mayoría dentro de la modalidad del barroco llamado churrigueresco, y durante el siglo XIX fueron sustituidos por los actuales de carácter neoclásico, y fue alterada la distribución de su planta interior, eliminándose el coro de la nave central, para reubicarlo en el ábside.

El edificio está integrado por tres naves longitudinales, una central y dos procesionales; siete tramos trasversales y un crucero, separados por catorce grandes pilares, siete de cada lado. Su Sala Capitular, Sacristía, Sala de Ornamentos y Sala Nueva de Cabildos se ubican en el extremo poniente de la construcción: además, se encuentran distribuidos a los largo del templo diversas capillas consagradas a diversas advocaciones de la Virgen María, de la Sagrada Familia y diversos Santos.

12y13 1de1 1Fachada dedicada a la Transfiguración.

La portada principal de la Catedral está dedicada a La Transfiguración de Cristo, los relieves que ocupan los dos cuerpos y la calle central de la portada principal, hacen alusión a ese acontecimiento. En la parte central de uno de los relieves está la figura de Jesús sobre un monte con los brazos abiertos y el rostro viendo hacia arriba, donde se encuentra una paloma que representa al Espíritu Santo y la figura de Dios Padre, como un anciano con barba.

Flanqueando la imagen principal, se encuentran dos relieves, uno representa la Adoración de los Reyes Magos y el otro, la Adoración de los Pastores.

12y13 1de1 11 Actualidad

El Ing. José Rafael Fernández Alarcón, Coordinador de la Dimensión Diocesana de Arte Sacro y responsable del mantenimiento de la Catedral, señaló que actualmente este edificio se mantiene en perfectas condiciones, ya que se tiene un mantenimiento permanente, que realmente, dijo, es un mantenimiento menor, dado que en 2013 la Catedral fue sometida a una minuciosa restauración: “Hace seis años se realizaron trabajos de restauración en gran parte de la Catedral, se trabajaron las naves, las bóvedas de las tres naves, las laterales y la principal, se trabajó también el interior de la cúpula del crucero y del sagrario y exteriormente se trabajó todo el perímetro, se trabajaron las balaustradas, las portadas y las torres, entonces una vez que se hizo ese trabajo a fondo, se ha venido manteniendo, y periódicamente se hacen revisiones para ver que no se tenga ningún daño, y hasta ahorita, la Catedral no ha sufrido ningún daño severo, sí se ha tenido que dar algún mantenimiento menor en cuestión de la cantería, por el deterioro normal del paso del tiempo. También tenemos que resaltar que a la fecha, no se tiene problemas de humedad en ningún espacio, y sólo se ha intervenido la iluminación escénica, para actualizar este atractivo de la Catedral”, destacó el Ingeniero.

Asimismo, explicó que todos los lunes se hacen recorridos para estar supervisando que no tenga ningún detalle en malas condiciones, “y gracias a esto, podemos decir que la Catedral está en perfectas condiciones, tanto en el interior, como en exterior”, concluyó.