Mac, te saludo con el afecto de siempre:

Platicando con mi estimado amigo Armando, afirmaba que la publicidad que nos envuelve como a una mariposa en su capullo, nos incita a obtener cosas que no necesitamos y que lesionan la economía de muchas familias, que más tarde andan tronándose los dedos para poder pagar sus deudas. Y es que hay una delgada línea entre lo que deseamos y lo que realmente necesitamos, aunque nosotros por ignorancia o por descuido, nos sumergimos en el resbaladizo terreno de las deudas que contraemos sin reflexionar y más tarde sufrimos las angustias por no poder pagar oportunamente, confiados en la tarjeta de crédito que nos saca por el momento de problemas, pero que los réditos más tarde nos cobran las instituciones bancarias sin misericordia

¿Qué diferencia existe entre lo que necesito y lo que deseo? Muy simple: yo deseo un auto BMW pero mis necesidades de transporte y mis entradas económicas me lo impiden. Aunque me suelten el auto en la agencia más tarde estaré en problemas, los dolores de cabeza y el insomnio me cobrarán el deseo de tener algo que no puedo pagar y hasta la familia sufrirá por la imprevisión de tener algo que no estoy en posibilidad de comprar.

Tener una tarjeta de crédito no es muy difícil. Lo complicado es manejarla con cautela, medir tus entradas de dinero y no pensar que porque tienes una mica, puedes disponer de un dinero que todavía no has ganado, que te suelta con una facilidad que asombra el cajero automático, haciéndote sentir como nuevo rico cuando oprimes las teclas de tu nip y la máquina escupe los billetes que más tarde tienes que devolver con sus respectivos réditos, que por lo general son leoninos si no pagas oportunamente. Hay tenedores de tarjetas que hacen malabares con las micas de diferentes bancos. Destapa un hoyo para tapar otro y poco a poco se hunden en el pantanoso mundo de las deudas, dándose el caso de que algunos “trácalas” no duermen, por estar pensando cómo solucionar sus problemas económicos en los que se encuentran. Prefieren la adrenalina de una imagen exitosa a la tranquilidad de una vida sin complicaciones de dinero. En el pecado llevan la penitencia.

Otra forma en la que se nos escapan los billetes de la cartera, es visitar a menudo los grandes centros comerciales que según investigaciones ofertan 14 mil artículos diferentes, de los cuales-cuando mucho- solo dos o tres mil son necesarios. Algunos aconsejan para evitar posteriores dolores de cabeza, llevar una lista rigurosa de lo que necesitas y no adquirir nada más; ir de compras con el estómago satisfecho y no pasar por departamentos que te inciten a comprar lo que no necesitas.

Siguiendo estas sencillas indicaciones, se evitan muchas angustias en lo futuro, el bolsillo queda contento al no gastar lo que no se tiene, manejando las finanzas familiares y personales, atinadamente para vivir en paz sin tropezones económicos, que nos quiten el sueño y la felicidad que tanto nos cuesta ir construyendo en la tarea del vivir. Amigo querido, maneja con cuidado tus finanzas y vive tranquilo. Te envío mis mejores deseos y un fuerte abrazo. Mac.